Japón ha incorporado a Garantex Europe OU, la sociedad que opera la plataforma de intercambio de criptomonedas Garantex, a su lista nacional de sanciones contra entidades vinculadas a Rusia. La decisión implica la congelación de sus activos y obliga a los proveedores japoneses de servicios de criptoactivos a verificar cualquier operación relacionada con la empresa sancionada.
Las restricciones también alcanzan a las operaciones con criptomonedas
La medida se aplica al amparo de la Ley de Divisas y Comercio Exterior de Japón (FEFTA), dentro de un paquete más amplio dirigido contra organizaciones y personas vinculadas a Rusia. Garantex es la única empresa del sector de las criptomonedas incluida en esta ronda de sanciones, que afecta en total a 33 organizaciones y nueve personas.
Desde su entrada en vigor, los pagos dirigidos a personas o entidades sancionadas requieren autorización. También quedan sometidos a restricciones los préstamos y otras operaciones financieras. El marco japonés incluye expresamente los activos digitales, por lo que las empresas locales deben comprobar antes de procesar una transacción si interviene alguna de las entidades incluidas en la lista.
El objetivo es evitar que las criptomonedas se utilicen para sortear las restricciones financieras impuestas a Rusia. Para Garantex, la decisión supone una nueva barrera para acceder a servicios financieros a través de entidades japonesas. La plataforma, fundada en 2019 y con operaciones desde Moscú y San Petersburgo, se había convertido en un mercado relevante para usuarios rusos y permitía, entre otras operaciones, convertir rublos en Bitcoin (BTC).
Bitcoin apenas reaccionó a la noticia, según la información disponible.
Una plataforma ya golpeada por las sanciones de Estados Unidos
La presión internacional sobre Garantex comenzó antes de la decisión japonesa. Estados Unidos incluyó la plataforma en su lista de sanciones en abril de 2022. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) sostuvo entonces que más de 100 millones de dólares en operaciones procesadas a través de Garantex estaban relacionados con delincuentes y mercados ilegales de la web oscura.
En marzo de 2025, Estados Unidos, Alemania y Finlandia intervinieron varios dominios de la plataforma y congelaron más de 26 millones de dólares en activos. La actividad de negociación quedó prácticamente paralizada. Un día después, los directivos de Garantex Aleksandr Mira Serda y Aleksey Beshukov fueron acusados en Estados Unidos de conspiración para blanquear capitales.
Según la fiscalía estadounidense, Garantex habría procesado activos digitales por un valor de al menos 96.000 millones de dólares desde abril de 2019. Entre esas operaciones se encontrarían transacciones con personas y entidades estadounidenses realizadas después de la entrada en vigor de las sanciones de 2022.
La red se desplazó hacia Grinex y A7A5
El cierre de Garantex no eliminó por completo la infraestructura vinculada a la plataforma. Parte de sus usuarios y fondos se trasladó a Grinex, mientras que A7A5, un activo digital ligado al rublo ruso, desempeñó un papel en el movimiento hacia esa nueva estructura.
Estados Unidos amplió sus sanciones en agosto de 2025 a Grinex, seis empresas relacionadas y tres directivos de Garantex. Japón, por ahora, ha adoptado un alcance más limitado: la plataforma original figura en su lista, pero Grinex no.
Los análisis de la cadena de bloques indican que A7A5 movió más de 100.000 millones de dólares durante su primer año, tras su lanzamiento en enero de 2025. En junio de 2026, su volumen medio diario rondaba los 24,3 millones de dólares, aproximadamente un 96% por debajo del máximo registrado en julio de 2025.
Grinex también suspendió su actividad en abril de 2025 después de sufrir un ciberataque. La empresa atribuyó el incidente a un Estado hostil y afirmó que se habían robado fondos de usuarios por más de 1.900 millones de yenes. Por ahora, se desconoce si Japón ampliará sus sanciones a Grinex o A7A5, que sí están sujetas a medidas estadounidenses desde agosto de 2025.










