Una actualización de Prysm incorporó a tiempo el límite de 200 millones de gas previsto para la prueba de Glamsterdam en la red Sepolia. El ajuste evita que algunos validadores sigan proponiendo bloques con el tope anterior de 60 millones y permite que el ensayo mida la capacidad esperada.
El cambio afecta a la propuesta de bloques
El límite de gas determina la capacidad máxima que puede incluir un bloque. En este caso, la actualización de Prysm eleva ese umbral hasta 200 millones para la prueba programada en Sepolia, una red utilizada para comprobar cambios antes de su eventual despliegue.
El ajuste era necesario porque, sin la nueva configuración, algunos validadores podían continuar trabajando con el límite previo de 60 millones. Eso habría generado bloques con una capacidad inferior a la prevista para el ensayo de Glamsterdam.
Un requisito para evaluar la prueba
La permanencia del tope anterior habría restado valor al experimento. Si parte de los validadores hubiera seguido proponiendo bloques de hasta 60 millones de gas, la prueba no habría reflejado de forma completa el escenario de 200 millones que se pretende evaluar.
La actualización de Prysm llega, por tanto, antes de que comiencen las pruebas de bloques con el nuevo límite en Sepolia. El objetivo es que los validadores involucrados en el ensayo operen con el parámetro previsto y que los resultados permitan valorar la capacidad asociada a Glamsterdam.
El episodio muestra la importancia de coordinar las actualizaciones de los clientes de validación cuando se modifica un parámetro que afecta a la producción de bloques. En este caso, la incorporación del límite de 200 millones evita que la configuración heredada de 60 millones condicione la prueba.












