OKX ha incorporado a Circle, Ripple, Qube Research & Technologies (QRT) y SC Ventures, el brazo de inversión de Standard Chartered, a su accionariado tras cerrar una inversión estratégica valorada en 25.000 millones de dólares antes de la operación. La plataforma no ha revelado cuánto capital ha captado en esta nueva ronda, que amplía la inversión anunciada en marzo por Intercontinental Exchange (ICE), propietario de la Bolsa de Nueva York.
Una ronda orientada a socios estratégicos
El consejero delegado de OKX, Star Xu, confirmó el acuerdo el 6 de octubre. Según explicó, la compañía no necesitaba financiación adicional, sino socios con intereses alineados con su expansión en stablecoins, pagos, liquidez institucional y activos tokenizados.
La valoración previa a la inversión se mantiene en los 25.000 millones de dólares fijados en marzo, cuando ICE aportó alrededor de 200 millones de dólares. La composición de la nueva ronda apunta a una operación con un componente industrial claro: los nuevos accionistas ya participan en distintas capas de la infraestructura financiera que OKX pretende desarrollar.
Circle es el emisor de USDC, una stablecoin integrada en la plataforma de OKX. Ripple, por su parte, ofrece RLUSD a través del libro de órdenes unificado de la compañía. QRT mantiene una relación con OKX como contraparte institucional y proveedor de liquidez y capacidad de gestión de riesgos.
La conexión con Standard Chartered llega a través de SC Ventures. El banco actúa como custodio del fondo tokenizado de deuda pública estadounidense BUIDL, de BlackRock, utilizado en un sistema de garantías para clientes institucionales desarrollado junto con OKX.
Ripple ha señalado que la inversión puede ampliar la cooperación con OKX en stablecoins, pagos y mercados institucionales. Jeremy Allaire, consejero delegado de Circle, la presentó como una extensión de la relación existente entre ambas compañías en torno a USDC y la infraestructura financiera sobre redes de blockchain.
OKX busca usuarios más allá del intercambio de criptomonedas
La operación coincide con el lanzamiento de OKX Money, una aplicación independiente con la que la compañía quiere llevar las stablecoins respaldadas por dólares a los pagos cotidianos. En los mercados donde está disponible, los usuarios pueden financiar sus cuentas con más de 50 divisas y mantener saldos en USDG, USDC o USDT.
El servicio combina transferencias internacionales con tarjetas virtuales o físicas. OKX asegura que no aplica comisiones por cambio de divisa ni recargos de conversión cuando se realizan compras en otra moneda. Algunos clientes también pueden obtener hasta un 10% anual sobre saldos de USDG que cumplan los requisitos, sin necesidad de bloquear los fondos ni hacer staking. El programa de fidelización ofrece, además, hasta un 10% de devolución en compras elegibles realizadas con tarjeta.
Las condiciones, los tipos ofrecidos y las funciones disponibles dependen del mercado y de la elegibilidad de cada cliente. La compañía no prevé desplegar el servicio de forma inmediata en todas las jurisdicciones en las que opera bajo marcos regulatorios, sino que comenzará en mercados seleccionados.
El reto de llegar al público general
OKX afirma que aproximadamente el 70% de los usuarios a los que quiere llegar con Money nunca ha utilizado una aplicación de criptomonedas. Por eso, la empresa pretende que la tecnología de blockchain tenga una presencia limitada en la experiencia visible para el cliente.
El movimiento sitúa a OKX en un terreno distinto al de la negociación de activos digitales. Los emisores de stablecoins, las plataformas de criptomonedas y las empresas de tecnología financiera compiten cada vez más por usuarios interesados en mantener exposición al dólar, enviar dinero al extranjero o pagar con tarjeta, aunque no quieran operar con criptomonedas.
Para OKX, la prueba será convertir su red de clientes y sus relaciones con proveedores institucionales en actividad real de pagos y uso recurrente. Circle y Ripple buscan ampliar la distribución de sus stablecoins; QRT obtiene una conexión más estrecha con los mercados institucionales, y Standard Chartered refuerza su presencia en la infraestructura de activos digitales. La nueva estructura accionarial vincula esos intereses, pero también eleva las expectativas sobre la capacidad de OKX para crecer más allá de su negocio de intercambio.












