Morgan Stanley considera que la valoración de SpaceX resulta ahora más atractiva pese a la fuerte subida acumulada por sus acciones. El analista Adam Jonas mantiene una recomendación de compra y sitúa el precio objetivo en 300 dólares, apoyándose en la rápida mejora de las previsiones de beneficios y en el potencial de Starship.
El múltiplo se reduce por la mejora de las previsiones
A primera vista, SpaceX continúa cotizando con una valoración exigente. Las acciones se negocian actualmente a unas 106 veces el beneficio previsto para 2027, un nivel elevado incluso para compañías con expectativas de crecimiento excepcionales.
Sin embargo, ese múltiplo se ha reducido de forma significativa en los últimos meses. En junio, los inversores llegaron a pagar unas 1.000 veces el beneficio estimado para 2027, mientras que en algunos momentos de julio la cifra se situó alrededor de 200 veces. La caída del múltiplo no responde a un abaratamiento de la acción, sino a la revisión al alza de las previsiones de resultados.
Poco después de la salida a bolsa de SpaceX en junio, las estimaciones de Wall Street apuntaban a un beneficio prácticamente nulo. Ahora, los analistas calculan un beneficio por acción de aproximadamente 1,70 dólares para 2027. Para 2031, las previsiones actuales elevan esa cifra hasta 21,05 dólares por acción.
Con esos datos, el beneficio crecería a una tasa anual cercana al 90%. Jonas no analiza únicamente la relación entre el precio y los beneficios, sino también la capacidad de la empresa para expandir sus resultados. El ratio PEG de SpaceX se sitúa en torno a 1,2, frente a aproximadamente dos veces en el caso del S&P 500, según la información recogida en la fuente.
La lectura de Morgan Stanley es que una valoración elevada puede resultar más defendible cuando está respaldada por varios años de crecimiento intenso. Aun así, el PEG no garantiza por sí mismo que una acción esté barata ni elimina los riesgos asociados a que las previsiones no se cumplan.
Starship, pendiente de su próxima prueba
La capacidad de SpaceX para sostener ese ritmo de crecimiento depende en buena medida de Starship, el cohete de gran tamaño que la compañía desarrolla con un diseño totalmente reutilizable.
SpaceX llevó a cabo en septiembre el decimocuarto vuelo de prueba y el mercado ya centra su atención en el número quince. Un lanzamiento exitoso reforzaría la expectativa de que Starship pueda entrar en operación en los próximos meses para colocar satélites en órbita terrestre con un coste reducido, según la tesis de Jonas.
La reutilización del vehículo también tendría implicaciones para otras áreas del grupo. Entre ellas figura Starlink, la red de satélites con la que SpaceX ofrece conexión a internet. A más largo plazo, el desarrollo podría favorecer asimismo a Starmind, la red de inteligencia artificial en el espacio que la compañía tiene prevista.
Por ese motivo, Jonas sostiene que todavía existe una oportunidad antes de la próxima prueba y apunta a un margen de unas semanas hasta el vuelo 15. El resultado será relevante no solo desde el punto de vista técnico: también servirá para medir si el mercado mantiene la confianza en que el crecimiento de SpaceX puede prolongarse.
El objetivo de 300 dólares no es el más elevado
La valoración de Morgan Stanley se sitúa, además, por debajo de la previsión más optimista recogida por FactSet. Brian Gesuale, analista de Raymond James, establece un precio objetivo de 800 dólares. Si SpaceX alcanzara ese nivel, su valoración rondaría los 11 billones de dólares, según la fuente.
En las operaciones previas a la apertura del martes, las acciones cotizaban a 173,36 dólares, con un avance del 1,3%. En ese mismo momento, los futuros del S&P 500 y del Dow Jones Industrial Average subían un 0,2% y un 0,4%, respectivamente.
Con ese movimiento, SpaceX acumulaba una revalorización aproximada del 17% en tres sesiones. La diferencia entre la cotización observada y los objetivos de Morgan Stanley y Raymond James refleja unas expectativas muy elevadas, pero también la dependencia de la compañía respecto a la ejecución de sus proyectos y a la materialización de las previsiones de beneficios.










