Irán ha elevado en los últimos días los ataques contra buques en el estrecho de Ormuz justo cuando el transporte de petróleo por esta ruta estratégica volvía a aproximarse a los niveles anteriores a la guerra. La escalada amenaza con interrumpir de nuevo el tráfico marítimo y ya ha contribuido a que el precio del crudo supere los 100 dólares por barril.
La organización UK Maritime Trade Operations ha contabilizado nueve ataques en el estrecho durante este mes. La cifra equivale a la mitad de los dieciocho incidentes registrados en septiembre en el conjunto del estrecho y el golfo Pérsico. La violencia comenzó a aumentar a finales del mes pasado: solo durante sus dos últimos días se produjeron cuatro ataques.
Nueve incidentes en lo que va de mes
El episodio más reciente señalado en la información disponible se produjo el martes, cuando Omán tuvo que rescatar a diez tripulantes del buque mercante On Peace. El barco, identificado como petrolero en los registros marítimos, se incendió después de sufrir un ataque.
Por ahora no está claro si esta nueva oleada reducirá de forma sostenida el tráfico por Ormuz. En anteriores fases de tensión, el tránsito marítimo cayó temporalmente, aunque los volúmenes tendieron a recuperarse después. La visibilidad sobre la actividad actual también es limitada: varios petroleros navegan cerca de la costa omaní y han desconectado sus sistemas digitales de seguimiento.
Ese comportamiento dificulta calcular con precisión cuánto petróleo está atravesando realmente el estrecho. También introduce más incertidumbre en un mercado que había empezado a descontar una recuperación gradual del suministro procedente de Oriente Próximo.
El crudo vuelve a superar los 100 dólares
Según varias entidades bancarias, los volúmenes transportados por Ormuz se acercaron la semana pasada a los niveles previos a la guerra. Las grandes compañías de comercio de materias primas calculan que el suministro de petróleo de Oriente Próximo se sitúa esta semana en torno al 80% del nivel anterior al conflicto.
La recuperación del transporte había ayudado a que el precio del crudo bajara de nuevo de los 100 dólares por barril. Los ataques recientes han cambiado ese tono. El petróleo ha superado hoy los 101 dólares por barril, de acuerdo con la información de referencia.
El transporte de gas natural licuado también había comenzado a normalizarse, aunque a un ritmo más lento. La recuperación de este mercado depende de una flota relativamente reducida de buques especializados, lo que limita su capacidad de reacción ante una interrupción de la ruta.
El riesgo dispara el coste de los fletes
La tensión se refleja con especial intensidad en el transporte marítimo. Cada vez menos navieras están dispuestas a enviar sus buques a través del estrecho, una circunstancia que ha llevado el coste diario de transportar petróleo desde el golfo Pérsico hasta China a un récord de 1,3 millones de dólares el lunes. El año pasado, la media era de unos 60.000 dólares diarios.
Ormuz concentra una de las principales vías mundiales para el transporte de petróleo y gas. Una nueva reducción del suministro podría elevar todavía más los precios energéticos, alimentar la inflación y reducir el margen de los bancos centrales para recortar los tipos de interés.
La semana pasada, varios países anunciaron la liberación de millones de barriles de sus reservas estratégicas con el objetivo de aliviar la presión sobre el mercado. En paralelo, Estados Unidos mantiene conversaciones con Irán. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, declaró a Reuters que Washington considera que cualquier acuerdo para reabrir el estrecho y poner fin a la guerra también debe incluir compromisos sobre el programa nuclear iraní.







