Cardano se acerca de nuevo a la zona de los 0,28 dólares con una estructura de mercado más apalancada y una liquidez en cadena que no ha crecido al mismo ritmo. ADA acumula una subida aproximada del 42% desde el 16 de septiembre, al pasar de unos 0,19 dólares a cerca de 0,27 dólares, pero el avance ha ido acompañado de un fuerte aumento del interés abierto y de una rotación más rápida de los dólares disponibles en el ecosistema.
El nivel de 0,28 dólares concentra la próxima batalla
ADA llegó a superar intradía los 0,28 dólares el 6 de octubre, aunque fue rechazada con rapidez en la zona que el mercado está utilizando como referencia para confirmar una ruptura. El rango entre 0,277 y 0,28 dólares se ha convertido así en el umbral decisivo a corto plazo.
Si el precio consigue superar y mantener ese nivel mientras el interés abierto continúa elevado, los vendedores en corto que aún permanezcan en el mercado podrían verse obligados a cerrar sus posiciones. Ese movimiento añadiría presión compradora y validaría las nuevas posiciones largas abiertas durante el avance.
La otra posibilidad es que ADA vuelva a frenarse en esa zona. En ese caso, una combinación de financiación positiva e interés abierto alto dejaría expuesta a una base mayor de posiciones largas apalancadas. Las liquidaciones de esas posiciones podrían acelerar una eventual caída, especialmente si también disminuyen el volumen en los intercambios descentralizados y las operaciones de grandes tenedores.
El interés abierto crece más deprisa que la liquidez
Los datos de Santiment muestran que ADA ganó aproximadamente un 10% entre el 3 y el 5 de octubre, mientras que el interés abierto aumentó cerca de un 25%, hasta 304 millones de dólares. Medido en ADA, el incremento fue del 13%, lo que elimina el efecto de la subida del precio. Puesto que el cierre de posiciones cortas reduce el interés abierto, el aumento apunta a la apertura de nuevas posiciones.
La financiación también pasó de su nivel más negativo del último mes a terreno positivo durante la subida. El cambio indica que el posicionamiento se desplazó hacia las posiciones largas, aunque por sí solo no determina si la tendencia puede prolongarse.
La actividad de las llamadas ballenas también se intensificó. Santiment registró el 5 de octubre 413 operaciones de al menos 100.000 dólares, la cifra más alta desde el 4 de junio y unas 2,2 veces superior a la media reciente de los días laborables. El volumen de conversación en redes se situó cerca de 1,1 veces su nivel de referencia, mientras que la cuota de atención social de ADA alcanzó el 1,16%, el máximo de 2026.
Más actividad en cadena, pero sin nuevos dólares
El movimiento no se limitó a los mercados centralizados. Según DefiLlama, el volumen negociado en los intercambios descentralizados de Cardano durante los últimos siete días ascendió a 42,6 millones de dólares, un 147% más. El valor total bloqueado en las aplicaciones de finanzas descentralizadas se situó en 71 millones de dólares.
Sin embargo, la red contaba con 66,8 millones de dólares en monedas estables, un 0,74% menos en siete días. El volumen descentralizado equivale aproximadamente al 64% de esa base de monedas estables, una proporción que sugiere una mayor rotación de la liquidez existente, no necesariamente una entrada equivalente de capital nuevo.
La comparación entre ambas magnitudes también pone de relieve el riesgo del apalancamiento: los 304 millones de dólares de interés abierto representan unas 4,6 veces el suministro de monedas estables de Cardano. La evolución de esa liquidez será, por tanto, una de las señales clave para determinar si la subida puede ampliarse.
Entre los factores que han contribuido al retorno del interés figuran el lanzamiento de RealFi el 1 de octubre, con los productos respaldados por crédito USDrf y sUSDrf. Los canales propios de Cardano también señalan trabajos sobre el prototipo de Leios y el soporte de Fireblocks para los tokens nativos de la red, previsto para marzo de 2027. La confirmación del movimiento exigiría que aumentase el suministro de monedas estables, que el volumen descentralizado se mantuviera elevado y que la financiación siguiera en niveles moderados.












