El mercado de criptomonedas afronta este miércoles una nueva oleada de ventas, con las altcoins entre los activos más castigados. XRP, Ethereum, Solana y Dogecoin pierden varios puntos porcentuales en 24 horas, mientras Bitcoin cae por debajo de los 84.000 dólares. El movimiento se produce en un entorno de mayor aversión al riesgo, marcado por el repunte de los rendimientos de la deuda, la fortaleza del dólar y las nuevas tensiones en Oriente Próximo.
Las principales criptomonedas aceleran las caídas
XRP cotiza en torno a 1,42 dólares en el momento de redactar este artículo, tras retroceder aproximadamente un 5,5% en 24 horas. En el balance semanal, la pérdida se acerca al 6%. Ethereum registra una caída similar, de alrededor del 5,9%, hasta situarse cerca de los 2.555 dólares.
Solana se mueve en torno a los 116 dólares, con un descenso próximo al 4%, mientras que Dogecoin pierde más de un 8% y se sitúa entre las principales criptomonedas con peor comportamiento. Bitcoin tampoco consigue escapar de la presión vendedora: ha perdido el nivel de los 84.000 dólares y ronda los 83.050 dólares, tras caer más de un 3% en las últimas 24 horas.
El retroceso es generalizado, aunque algunas excepciones muestran una mayor resistencia. Hyperliquid (HYPE) todavía acumula ganancias en el conjunto de los últimos siete días y Monero (XMR) presenta una debilidad más contenida. Aun así, el saldo dominante entre los principales activos digitales sigue siendo negativo.
El petróleo, los bonos y el dólar elevan la presión sobre el riesgo
La tensión no procede únicamente del mercado cripto. Los nuevos ataques iraníes contra petroleros en el estrecho de Ormuz han reavivado el temor a una interrupción del suministro de crudo. En este contexto, el Brent ha vuelto a superar los 101 dólares por barril.
Un petróleo más caro puede prolongar las presiones inflacionistas y complicar las expectativas sobre los tipos de interés. El rendimiento del bono estadounidense a diez años ha superado el 5,3%, mientras las rentabilidades de la deuda soberana europea también avanzan con fuerza. Francia concentra parte de la atención: el interés de su deuda a diez años ha repuntado y el diferencial frente al bono alemán ha alcanzado niveles que no se veían desde la crisis de deuda europea de 2011.
A esta combinación se suma la depreciación del euro frente al dólar. Unos rendimientos más elevados hacen más atractivos los activos considerados relativamente seguros, mientras que un dólar fuerte suele dificultar el comportamiento de los activos de riesgo, entre ellos las criptomonedas.
La caída se ha visto amplificada por las liquidaciones de posiciones apalancadas. En las últimas 24 horas se han cerrado forzosamente posiciones por unos 550 millones de dólares, en su mayoría apuestas alcistas. Dan Khus, analista jefe de LVRG Research, describió el episodio en declaraciones a Bloomberg como una purga de posiciones con apalancamiento, aunque consideró que no implica necesariamente el comienzo de una nueva tendencia bajista.
Ethereum afronta además el límite de compras de BitMine
Ethereum ha recibido una presión adicional tras las novedades sobre BitMine Immersion Technologies. Su presidente, Tom Lee, afirmó durante Token2049, en Singapur, que la compañía aspira a poseer como máximo el 5% de todos los ETH.
BitMine ya ha acumulado unos seis millones de ETH y se encuentra cerca de ese umbral. A la empresa le faltarían aproximadamente 100.000 ETH para alcanzarlo, momento en el que dejaría de incrementar su posición. El anuncio limita las expectativas sobre la continuidad de uno de los compradores corporativos más destacados de Ethereum, precisamente cuando el activo ya sufría ventas generalizadas.
La atención del mercado se dirige ahora a las actas de la última reunión de la Reserva Federal. Un mensaje favorable a mantener una política monetaria restrictiva podría impulsar todavía más los rendimientos de la deuda estadounidense y el dólar, añadiendo presión sobre Bitcoin y las altcoins. En el caso de BTC, la zona comprendida entre 83.000 y 84.000 dólares se presenta como el primer nivel relevante mientras la cotización pone a prueba esos precios.










