Venezuela elevó un 67% su hashrate de bitcoin durante el último trimestre, hasta aproximadamente 10 EH/s, pese a que la minería permanece prohibida en el país desde 2024. El dato convierte a Venezuela en el mercado latinoamericano donde más creció la capacidad de cómputo dedicada a la red, según la actualización del Global Hashrate Heatmap publicada por Hashrate Index el 5 de octubre de 2026.
El avance también es significativo en términos interanuales: el hashrate atribuido a Venezuela aumentó un 122% frente al mismo periodo del año anterior. Hashrate Index no identifica quién opera las máquinas ni detalla cómo se distribuye esa actividad dentro del país, por lo que la cifra refleja capacidad estimada, no necesariamente operaciones formalizadas.
Paraguay mantiene el liderazgo regional
Paraguay continúa muy por delante del resto de países latinoamericanos, con unos 45 EH/s. Esa cifra lo sitúa como el cuarto mayor país minero del mundo, solo por detrás de Estados Unidos, Rusia y China, y representa aproximadamente el 4,8% del hashrate global al cierre del tercer trimestre de 2026.
El país sumó cerca de 1 EH/s durante el trimestre y pasó de unos 40 a 45 EH/s en el último año. Su principal ventaja es el acceso a electricidad generada por la represa de Itaipú. Paraguay tiene derecho a la mitad de la capacidad de la central, unos 7.000 megavatios, pero consume solo una parte de esa energía.
Para los grandes consumidores industriales conectados a 220 kV, la tarifa de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) es de 0,03725 dólares por kilovatio hora, además de un cargo mensual de 5,27 dólares por kilovatio de potencia. Hashrate Index describió a Paraguay en su informe regional de abril como el único mercado de minería de escala mundial en Latinoamérica.
Una expansión difícil de conciliar con la prohibición
El Ministerio de Energía Eléctrica de Venezuela anunció en mayo de 2024 que desconectaría todas las granjas de minería del Sistema Eléctrico Nacional. La medida se justificó por el elevado consumo de estas instalaciones y por su impacto en un sistema que ya registraba fallas en el suministro.
La actividad sigue prohibida y las autoridades han incautado equipos durante distintos allanamientos, según la información recogida en el informe. Aun así, el hashrate estimado pasó de unos 4,5 EH/s a 10 EH/s en un año. Para explicar el posible origen de parte de esa capacidad, Hashrate Index señaló en abril el gas asociado que se quema en la Faja del Orinoco, la cuenca de Maracaibo y los campos del oriente del país. La firma estimó ese recurso en un volumen equivalente a unos 300.000 barriles diarios.
La combinación de crecimiento estimado y prohibición introduce una diferencia relevante entre la capacidad que aparece en los mapas de hashrate y la minería conectada de forma legal o reconocida por las autoridades. Para los operadores particulares, el riesgo regulatorio y operativo continúa siendo elevado.
Bolivia crece, Argentina retrocede y Brasil gana peso
Bolivia ocupa el tercer puesto regional con unos 4 EH/s, un 33% más que hace un año. Sin embargo, Hashrate Index considera que su expansión es vulnerable porque depende de un subsidio energético. YPFB suministra gas a las termoeléctricas a cerca de 1,30 dólares por millón de BTU, frente a precios internacionales de entre 8 y 12 dólares. El país consume unos 1.500 millones de metros cúbicos anuales y sus reservas están disminuyendo.
Argentina, por su parte, cayó hasta unos 3 EH/s, un 25% menos interanual, en un contexto de inestabilidad macroeconómica. Brasil no aparece en la actualización de octubre, aunque el informe regional de abril situaba su hashrate en 3,5 EH/s, tras crecer un 133% en un año. Desde 2024, los grandes consumidores de alta tensión pueden negociar directamente la electricidad con los generadores mediante el Ambiente de Contratación Libre.
En conjunto, Paraguay, Venezuela, Bolivia y Argentina suman alrededor de 62 EH/s, cerca del 6,6% de la capacidad mundial. El hashrate global terminó el tercer trimestre en unos 941 EH/s, prácticamente estable frente al trimestre anterior y todavía aproximadamente un 15% por debajo del máximo cercano a 1.110 EH/s registrado en noviembre de 2025.











