La Unión Europea prepara medidas para limitar la entrada de coches híbridos fabricados por marcas chinas, cuyo peso en el mercado europeo ha aumentado con rapidez. La opción que estudia Bruselas es un contingente arancelario: las importaciones se mantendrían en las condiciones actuales hasta alcanzar un umbral y, a partir de ahí, quedarían sujetas a un arancel adicional.
La propuesta, adelantada por Bloomberg a partir de fuentes conocedoras de los planes, convertiría a los híbridos en el primer caso de prueba de una política comercial europea más firme frente a China. Las medidas tendrían carácter temporal y se articularían como salvaguardias, un mecanismo que permite intervenir cuando las importaciones de un sector aumentan de forma brusca.
Los híbridos han quedado fuera de los aranceles a los eléctricos
El avance de las marcas chinas resulta especialmente visible en los vehículos híbridos, que combinan un motor de combustión con otro eléctrico. En agosto, fabricantes como BYD alcanzaron casi el 12% de las matriculaciones de coches nuevos en Europa, según los datos recogidos en la información de referencia. Se trata de una cifra récord.
La presencia china es aún mayor dentro de las categorías electrificadas. Uno de cada cuatro híbridos vendidos correspondió a una marca china, mientras que en los híbridos enchufables la proporción llegó a uno de cada tres.
La diferencia con los coches eléctricos puros explica buena parte del movimiento de Bruselas. Los eléctricos fabricados en China ya soportan elevados aranceles de la Unión Europea, pero los híbridos han quedado fuera de ese marco. Esa brecha ha permitido que estos modelos ganen cuota sin afrontar la misma barrera comercial.
El posible contingente mantendría inicialmente el acceso en las condiciones actuales para un volumen determinado de vehículos. Una vez superado ese límite, se aplicaría una carga adicional. La Comisión Europea considera los híbridos un caso piloto: si el mecanismo resulta eficaz, podría trasladarlo a otros sectores en los que detecte desequilibrios comerciales.
Bruselas intenta contener la respuesta de Pekín
La iniciativa se produce en un contexto de fuerte desequilibrio comercial. El déficit de la Unión Europea con China supera los 1.000 millones de euros diarios, una cifra que equivale a más de 365.000 millones de euros al año, según la fuente.
Al mismo tiempo, Bruselas quiere evitar que la decisión desemboque en una escalada. Las fuentes citadas por Bloomberg señalan que el límite debería fijarse en un nivel suficientemente bajo para contener las importaciones, pero sin provocar una respuesta de China.
La Comisión Europea declinó hacer comentarios sobre los planes. Pekín ya ha mostrado su rechazo a fórmulas anteriores. El mes pasado, un portavoz del Ministerio de Comercio chino criticó una propuesta de límites voluntarios a la exportación de híbridos y sostuvo que ese tipo de restricciones vulneraría las normas de la Organización Mundial del Comercio, las reglas de la economía de mercado y el principio de competencia leal.
Las conversaciones de esta semana pueden cambiar el plan
El comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, viajará esta semana a Pekín para reunirse con el ministro de Comercio chino, Wang Wentao. Todavía no está claro si el Gobierno chino aceptaría negociar un límite para las importaciones de vehículos híbridos.
El resultado de ese encuentro podría modificar la propuesta europea. Los embajadores de los Estados miembros recibirán el domingo información sobre el contenido de las conversaciones y, a mediados de octubre, los líderes de la Unión Europea debatirán nuevas herramientas para abordar el conflicto comercial con China.











