La caída de Ethereum hacia los 2.500 dólares ha dejado cerca de 1.350 millones de dólares en posiciones largas apalancadas expuestas a liquidaciones, según datos de CoinMarketCap. El ether bajó un 5,9% en las últimas 24 horas, hasta 2.570 dólares, y se alejó de la zona de 2.700 dólares que había contenido al activo durante varios días.
Los largos concentran la presión vendedora
El mapa de liquidaciones de CoinMarketCap sitúa unos 1.350 millones de dólares en posiciones largas de ETH por debajo del precio vigente, frente a aproximadamente 999,78 millones de dólares en posiciones cortas vulnerables por encima de ese nivel. Estas cifras no corresponden a un único umbral: representan operaciones expuestas a distintos niveles de precio.
El punto de presión más próximo se encuentra alrededor de los 2.511 dólares. En Hyperliquid, unos 112,83 millones de dólares en posiciones largas estaban situados en torno a ese nivel de liquidación. Cuando Ethereum cotizaba a 2.605,65 dólares, la distancia hasta ese umbral se había reducido al 3,6%, frente al margen del 7,4% registrado un día antes.
La ruptura a la baja ya provocó una oleada de cierres forzosos antes de que el precio alcanzara el principal grupo de liquidaciones cercano a los 2.500 dólares. CoinGlass calcula que en las últimas 24 horas se liquidaron posiciones de ETH por 233,36 millones de dólares. De esa cantidad, 221,87 millones correspondieron a operadores largos, cerca del 95% del total.
En un periodo de 12 horas se liquidaron aproximadamente 226,22 millones de dólares, incluidos 216,11 millones en posiciones largas. Además, Ethereum protagonizó la mayor liquidación individual del conjunto del mercado de criptomonedas: una posición ETHUSDC de 26,64 millones de dólares en Binance.
El posicionamiento sigue inclinado al alza
Los datos disponibles muestran que la liquidación de más de 220 millones de dólares en posiciones largas no ha eliminado por completo el sesgo alcista. La proporción entre posiciones largas y cortas en las cuentas de Binance para ETH/USDT era de 3,32, mientras que en OKX se situaba en 2,13.
Entre los principales operadores de Binance, la relación era de 2,34 si se mide por cuentas y de 1,62 al calcularla por posiciones. Estos indicadores no reflejan el importe en dólares comprometido en cada lado, pero sí apuntan a que la exposición alcista continúa siendo amplia.
Al mismo tiempo, las tasas de financiación se han vuelto negativas. La tasa ponderada por interés abierto de Ethereum era del -0,0041%, mientras que la ponderada por volumen se situaba en el -0,0034%, según CoinGlass. En los contratos perpetuos, una financiación negativa indica una demanda mayor de posiciones cortas: son los vendedores quienes pagan a los compradores para mantener abiertas sus operaciones.
Este cambio puede aumentar la concentración de posiciones en ambos sentidos si algunos operadores siguen comprando la caída mientras otros se incorporan al movimiento bajista tras la ruptura del rango anterior. Los mapas de liquidación no implican que todas las posiciones identificadas vayan a cerrarse automáticamente, sino que muestran las zonas en las que el apalancamiento se vuelve más vulnerable a medida que el precio avanza.
Las salidas de los fondos cotizados agravan el deterioro
La debilidad de Ethereum coincide con un empeoramiento de la demanda de los fondos cotizados estadounidenses al contado sobre ether. Estos productos registraron salidas netas de unos 202 millones de dólares el 6 de octubre, su mayor retirada diaria desde el 16 de septiembre.
El movimiento amplió a seis sesiones consecutivas la racha de reembolsos y elevó las salidas acumuladas durante ese periodo hasta aproximadamente 408 millones de dólares. Solo en la jornada del 6 de octubre se retiró casi la misma cantidad que en las cinco sesiones anteriores juntas, cuando las salidas habían rozado los 206 millones de dólares.
Ethereum había resistido inicialmente esos reembolsos mientras se mantenía cerca de los 2.700 dólares, pero esa fortaleza se ha deteriorado con el descenso hacia los 2.500 dólares. Pese a la reciente retirada, los fondos acumulan entradas netas de 13.550 millones de dólares desde su lanzamiento, según SoSoValue. La evolución de esos flujos será ahora una referencia para evaluar si los inversores institucionales aprovechan la caída o continúan reduciendo exposición.










