Robinhood ha comprado Bitcoin (BTC) por primera vez para incorporarlo a su balance, en una operación valorada en 25 millones de dólares. Johann Kerbrat, vicepresidente sénior y director general de Robinhood Crypto y de las operaciones internacionales, anunció la adquisición durante la conferencia Token2049 celebrada en Singapur.
La inversión es pequeña en relación con el tamaño de la compañía. Robinhood tiene una capitalización bursátil cercana a los 100.000 millones de dólares, por lo que la compra equivale aproximadamente al 0,025% de su valor en bolsa. Según explicó Kerbrat, uno de los objetivos es estrechar la relación de la empresa con la comunidad de criptomonedas, más que lograr un impacto relevante en sus resultados o en su estructura financiera.
Robinhood no detalla la operación
La compañía no ha informado de la fecha exacta en la que adquirió los bitcoins. Tampoco ha comunicado el precio medio pagado ni el número de BTC que ahora forman parte de sus reservas corporativas.
La compra se produce en un momento de presión sobre el mercado. El 6 de octubre, Bitcoin cayó brevemente por debajo de los 84.000 dólares y, en el último dato citado, cotizaba en torno a los 83.607 dólares, con un descenso aproximado del 3,1% en 24 horas.
La posición propia de Robinhood es muy inferior a los bitcoins que la plataforma mantiene en custodia para sus clientes. Datos de la firma de análisis de cadenas de bloques Arkham sitúan esa cantidad en unos 185.232 BTC, con un valor aproximado de 15.500 millones de dólares al precio citado. Esos activos pertenecen a los usuarios y no deben confundirse con las reservas de la empresa.
También queda lejos de la estrategia de Strategy, la compañía dirigida por Michael Saylor. Entre el 28 de septiembre y el 4 de octubre, Strategy compró otros 334 BTC por unos 28,7 millones de dólares y, según las cifras facilitadas, acumula ya 848.000 BTC.
Un giro respecto a las dudas de la compañía
La entrada de Bitcoin en el balance supone un cambio respecto a la posición que Robinhood mantenía menos de un año antes. Durante la presentación de sus resultados del tercer trimestre de 2025, Shiv Verma, responsable de finanzas y estrategia, admitió que contar con BTC podía ayudar a reforzar la relación con la comunidad cripto. Al mismo tiempo, la empresa cuestionaba si esa era la mejor utilización de su capital disponible y decidió seguir evaluando la posibilidad.
Unos once meses después, Robinhood ha optado finalmente por realizar una primera compra. La firma no ha aclarado si pretende aumentar sus reservas en el futuro.
La decisión se enmarca en una expansión más amplia de su negocio relacionado con los activos digitales. En julio, Robinhood lanzó Robinhood Chain, una red de segunda capa basada en Arbitrum. Según los datos comunicados, el 6 de octubre había unos 1.050 millones de dólares bloqueados en aplicaciones vinculadas a la red.
La compañía también ofrece a determinados usuarios los denominados Stock Tokens, versiones digitales de acciones negociables mediante tecnología de cadena de bloques. Robinhood Wallet, por su parte, está disponible en más de 120 países y regiones.
Más actividad cripto y nuevos productos
El peso de las criptomonedas también ha aumentado en la operativa de la plataforma. En agosto, el volumen negociado en activos digitales alcanzó los 17.500 millones de dólares, un 61% más que el mes anterior. La aplicación de Robinhood concentró 7.400 millones, mientras que Bitstamp aportó otros 10.100 millones. En ese mismo periodo, el patrimonio total depositado o invertido por los clientes de Robinhood llegó a 384.000 millones de dólares.
Kerbrat cifró en unos 28 millones el número de cuentas con fondos o inversiones en la plataforma, de las que aproximadamente 27 millones están en Estados Unidos.
Robinhood prevé además ofrecer a los clientes estadounidenses que cumplan los requisitos futuros perpetuos sobre Bitcoin, Ethereum, Solana, XRP, Dogecoin, Cardano, Chainlink e Hyperliquid, entre otros activos. Estos contratos permiten tomar posiciones al alza o a la baja sin poseer directamente la criptomoneda y no tienen una fecha de vencimiento fija. La liquidación de ganancias y pérdidas se realizaría cada quince minutos.
La compañía advierte de que el apalancamiento asociado a estos productos puede amplificar tanto las ganancias como las pérdidas. Durante la caída de Bitcoin por debajo de los 84.000 dólares, se liquidaron posiciones largas por unos 487 millones de dólares, según las cifras citadas.










