Donald Trump ha descartado que Estados Unidos ataque Irán antes de las elecciones de mitad de mandato, previstas para el 3 de noviembre. El presidente estadounidense anunció el cambio de posición esta noche a través de Truth Social, mientras el Ejército todavía preparaba una operación de gran escala contra objetivos iraníes. El petróleo reaccionó con una caída inmediata, aunque el crudo mantiene una subida relevante en el conjunto de la jornada.
Trump presenta las conversaciones como “productivas”
En su mensaje, Trump afirmó que Estados Unidos no reanudará los ataques contra Irán antes de los comicios, en los que los votantes estadounidenses renovarán el Congreso. La decisión supone un giro respecto a la situación descrita durante la mañana, cuando el Pentágono había ordenado preparar posibles ataques contra instalaciones energéticas, infraestructuras y objetivos nucleares iraníes.
Hasta la publicación del mensaje presidencial, Trump no había cerrado por completo la posibilidad de una nueva ofensiva antes de las elecciones, según fuentes conocedoras de la situación citadas por CNN. El presidente aseguró además que las conversaciones con Teherán son productivas. Sin embargo, Axios señala que las diferencias de fondo entre ambas partes no se han reducido.
Las negociaciones cuentan con la mediación de Catar. A finales de septiembre, Irán ofreció reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de siete días si Estados Unidos cumplía un acuerdo alcanzado en junio. Ese pacto incluía el levantamiento del bloqueo naval y un alivio de las sanciones. Trump rechazó entonces la propuesta y planteó una contrapropuesta que exigiría concesiones iraníes en materia nuclear.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, ha indicado que Teherán prevé responder en los próximos días, según una agencia de noticias del país. La posición iraní, no obstante, permanece sin cambios. El domingo, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, reiteró que el estrecho de Ormuz solo se reabrirá cuando se cumplan las siete condiciones fijadas por Irán. Entre ellas figuran el fin del bloqueo, la liberación de activos congelados y el cese de la presión militar.
El petróleo cae, pero el bloqueo continúa
El precio del Brent, referencia internacional del mercado petrolero, llegó a caer más de un 2% inmediatamente después del anuncio de Trump. Posteriormente recuperó parte del terreno perdido y todavía acumulaba una subida cercana al 3% durante la jornada.
La reacción del mercado refleja el alivio inicial ante la posibilidad de que se retrase una escalada militar, pero el anuncio no implica una distensión completa. Trump confirmó que el bloqueo de los puertos iraníes continúa vigente. Además, el Departamento del Tesoro estadounidense impuso sanciones a 17 buques vinculados a la denominada flota en la sombra, formada por petroleros que transportan crudo iraní hacia Asia eludiendo las sanciones.
Una pausa vinculada a las elecciones
Según CNN, Trump busca evitar que un nuevo ataque dispare el precio del petróleo justo antes de que los ciudadanos acudan a las urnas. La guerra, que entra ya en su séptimo mes, figura entre las principales preocupaciones de los votantes. Un aumento del coste de los combustibles podría perjudicar las perspectivas electorales de los republicanos.
En septiembre, el precio medio del diésel alcanzó un récord de 6,53 dólares por galón, según la asociación automovilística AAA, equivalente a unos 1,73 dólares por litro. El contexto energético añade presión política a la decisión, pero esta no constituye un compromiso de paz. A principios de septiembre, Trump declaró que la guerra terminaría inmediatamente después de las elecciones, mientras un responsable israelí citado por Axios apuntó que la probabilidad de un ataque aumentaría de forma considerable tras los comicios.
El anuncio tampoco ha disipado la desconfianza de Teherán. Responsables estadounidenses e israelíes citados en la información sostienen que los dirigentes iraníes recelan profundamente de las declaraciones de Trump y tratan de evitar un tercer ataque por sorpresa. El compromiso anunciado por el presidente estadounidense vence dentro de 26 días.











