Jeff Bezos ha destinado ya alrededor de 28.000 millones de dólares de su patrimonio personal a Blue Origin, la compañía aeroespacial que fundó en 2000. La empresa ha abierto además, por primera vez en sus 26 años de historia, la puerta a inversores externos con una ronda de financiación de 10.000 millones de dólares.
Según explicó Bezos, la demanda de la operación superó el número de acciones disponibles. El movimiento marca un cambio en la estrategia financiera de Blue Origin, que durante años se mantuvo financiada al margen del capital externo mientras desarrollaba su actividad en el sector espacial.
Bezos esperó a tener un proyecto financiable
El fundador de Amazon había defendido que no quería incorporar a otros inversores hasta estar convencido de que Blue Origin podía representar una inversión atractiva. La compañía desarrolla cohetes reutilizables, módulos de alunizaje y otras tecnologías vinculadas a la exploración espacial.
Blue Origin compite con SpaceX por contratos de la NASA y de las Fuerzas Armadas estadounidenses, además de por otros clientes del mercado espacial. La captación de 10.000 millones de dólares proporciona ahora a la empresa recursos externos para continuar con sus programas, aunque la fuente no detalla el destino concreto de ese capital.
Bezos también ha confirmado que Blue Origin probablemente terminará saliendo a bolsa. No obstante, la operación no se plantea a corto plazo: según sus estimaciones, podrían pasar todavía varios años antes de que la compañía cotice públicamente.
La respuesta positiva de Elon Musk
La noticia provocó una reacción especialmente llamativa por parte de Elon Musk, fundador de SpaceX y uno de los principales rivales empresariales de Bezos. Ambos mantienen desde hace años una competencia directa en el lanzamiento de cohetes, el internet por satélite y la adjudicación de contratos públicos.
Pese a esa rivalidad, Musk valoró positivamente la decisión de Bezos. En una publicación en X fechada el 8 de octubre de 2026, escribió: “Bravo! I’m glad @JeffBezos cares so much about space”. El mensaje subraya la relevancia que el empresario concede a la actividad espacial de su competidor.
Blue Origin aún está lejos de SpaceX
La inversión acumulada por Bezos y la nueva ronda no eliminan la distancia que separa a Blue Origin de SpaceX. La compañía de Musk salió a bolsa a principios de este año con una valoración aproximada de 1,77 billones de dólares, según la información de referencia.
Blue Origin todavía debe ganar terreno tanto en el plano tecnológico como en el comercial. Una de sus próximas pruebas relevantes está prevista para diciembre, cuando el cohete New Glenn volverá a volar.
El resultado de ese lanzamiento y la capacidad de la empresa para encadenar operaciones exitosas serán elementos importantes para su evolución. Si Blue Origin logra avanzar en los próximos años y aprovecha la financiación externa, una futura salida a bolsa podría convertirse en una de las mayores operaciones del sector espacial, aunque Bezos ha dejado claro que ese escenario todavía queda lejos.












