La plata cotiza este viernes a 60,74 dólares por onza troy, con una subida aproximada del 2,7% en la jornada. El repunte devuelve parte del optimismo al mercado después de una fuerte corrección, aunque las previsiones recogidas en una encuesta de la Asociación del Mercado de Metales Preciosos de Londres (LBMA) apuntan a un recorrido potencial mucho mayor: entre 95 y 97 dólares por onza en los próximos doce meses.
La plata recupera terreno tras perder casi la mitad de su valor
El avance ganó intensidad durante la tarde. A las 13.00 horas, el metal se movía todavía alrededor de los 60,15 dólares, pero poco antes de las 16.00 horas llegó a superar los 61 dólares. Después moderó ligeramente la subida, aunque mantuvo buena parte de las ganancias acumuladas.
El movimiento contrasta con la evolución de los últimos meses. A principios de enero, la plata alcanzó un máximo histórico cercano a los 120 dólares y desde entonces su precio se ha reducido casi a la mitad. La presión aumentó en un contexto marcado por la guerra con Irán y el encarecimiento de la energía, que alimentaron los temores de inflación y llevaron a los inversores a anticipar tipos de interés más elevados.
Los metales preciosos suelen verse perjudicados cuando suben los tipos porque no generan intereses y compiten con activos como los bonos, que ofrecen una rentabilidad mayor. Pese a la corrección, la plata continúa cotizando muy por encima de los niveles registrados hace unos años.
El oro también rebota mientras baja el petróleo
El oro acompañó la recuperación. Su precio se situó por la tarde en 4.182 dólares por onza troy, después de haber alcanzado durante la sesión un máximo cercano a los 4.202 dólares. Según Reuters, se trata de su nivel más alto en una semana, después de que el miércoles cayese a mínimos de dos meses.
Uno de los factores que favorecieron el giro fue el descenso del precio del petróleo. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que su país no atacará a Irán antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato del próximo mes. La declaración alivió las preocupaciones sobre posibles interrupciones del suministro energético.
Un petróleo más barato puede reducir las presiones inflacionistas y llevar al mercado a moderar sus expectativas de subidas agresivas de tipos. También cayó la rentabilidad de la deuda pública estadounidense, que el miércoles había alcanzado su nivel más alto en más de veinte años.
El escenario, sin embargo, sigue abierto. Alberto Musalem, miembro de la Reserva Federal, advirtió el jueves de que serán necesarias nuevas subidas de tipos para devolver la inflación al objetivo del 2%. La herramienta FedWatch de CME sitúa en el 19,4% la probabilidad de una subida en la reunión de finales de octubre, frente al 80,6% de posibilidades de que los tipos se mantengan sin cambios. Los próximos datos de inflación de Estados Unidos podrían generar nuevos movimientos en ambos metales.
La demanda industrial sostiene las previsiones sobre la plata
Las expectativas de los participantes en la conferencia anual de la LBMA son más favorables para la plata que para el oro. Para el oro, la encuesta apunta a un precio de entre 5.000 y 5.100 dólares por onza en los próximos doce meses, lo que supondría una subida potencial de alrededor del 20% desde el nivel actual.
En el caso de la plata, el respaldo procede en buena medida de la demanda industrial. Más de la mitad del consumo mundial se destina ya a aplicaciones industriales, entre ellas los paneles solares, los vehículos eléctricos, la electrónica y las tecnologías de inteligencia artificial.
Los analistas del mercado señalan además que el consumo mundial supera a la producción por sexto año consecutivo. El déficit resulta difícil de corregir porque buena parte de la plata se extrae como subproducto de la minería de cobre, oro y zinc. Por esa razón, las compañías mineras no pueden aumentar con facilidad la oferta de plata cuando sube su precio.
La ausencia de compras relevantes por parte de los bancos centrales —un factor decisivo para el oro— hace que los inversores particulares tengan una influencia mayor en la plata, según Tony Kim, responsable mundial de negociación de metales de Goldman Sachs. Al tratarse de un mercado relativamente pequeño, los cambios en la demanda pueden traducirse en oscilaciones pronunciadas. Las previsiones de la LBMA reflejan ese optimismo, pero no garantizan que se repita el fuerte repunte registrado a comienzos de año.











