La Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas de Estados Unidos (CFTC) ha planteado una separación regulatoria entre los contratos de predicción sobre acontecimientos y las apuestas tradicionales de casas de apuestas y casinos. El organismo anunció el 9 de octubre dos medidas: una propuesta para incluir expresamente los contratos sobre eventos dentro de la definición de permuta financiera o swap, y una norma final provisional para dejar fuera de esa categoría las apuestas deportivas y los juegos de casino.
La propuesta de la CFTC abarca contratos vinculados a resultados deportivos, políticos, culturales y meteorológicos. El presidente de la agencia, Michael S. Selig, sostuvo que estos productos están sometidos a la jurisdicción exclusiva de la CFTC en virtud de la Ley de Intercambio de Materias Primas.
La diferencia entre negociar un resultado y apostar
La clasificación es relevante porque, a primera vista, estos productos pueden parecer similares a una apuesta convencional. La CFTC describe los contratos de eventos como posiciones de «sí» o «no» sobre un resultado futuro, normalmente con un pago fijo de 1 dólar. Su valor depende de que ese resultado se produzca o no, y pueden utilizarse tanto para cubrir riesgos como para especular.
En cambio, la agencia pretende confirmar que los productos propios de las casas de apuestas y los casinos no forman parte de la definición de swap. La norma final provisional codificaría la posición que la CFTC asegura haber mantenido históricamente: las apuestas deportivas y los productos de juego de casino quedan fuera de esa categoría financiera.
La diferencia no es solo terminológica. Los contratos negociables sobre resultados se presentan como instrumentos financieros cuyo precio puede variar, mientras que las apuestas de una casa de apuestas se estructuran en torno a cuotas. Esa frontera es precisamente la que la agencia intenta precisar con sus dos acciones.
La propuesta aún debe superar el periodo de comentarios
La inclusión de los contratos deportivos y de otros eventos en la definición de swap todavía no es definitiva. La CFTC ha abierto un plazo de 30 días para recibir comentarios por escrito a través de Regulations.gov, contado desde la publicación de la propuesta en el Registro Federal.
La segunda medida tiene una naturaleza distinta. Al tratarse de una norma final provisional, la exclusión de las apuestas deportivas y de casino entrará en vigor de forma inmediata cuando se publique en el Registro Federal. También estará sometida a un periodo de comentarios de 30 días vinculado a esa publicación.
La agencia no ha indicado cuándo se producirán esas publicaciones. Por tanto, la fecha del anuncio, el 9 de octubre, no fija por sí sola ni la entrada en vigor de la norma provisional ni el inicio o el final de los plazos para presentar observaciones.
La jurisdicción de los estados sigue en disputa
La posición de la CFTC no resuelve por sí misma el conflicto entre la supervisión federal y las leyes estatales sobre juego. En una resolución del 25 de septiembre sobre recursos relacionados con medidas cautelares y el operador de mercados de predicción Kalshi, el Tribunal de Apelaciones del Sexto Circuito concluyó que la empresa no había demostrado que sus contratos sobre acontecimientos deportivos cumplieran la definición legal de swap.
El tribunal añadió, con carácter alternativo, que incluso si esos contratos fueran considerados swaps, la Ley de Intercambio de Materias Primas no desplazaba de forma expresa ni implícita las leyes de juego de Ohio o Tennessee. El fallo refleja el principal obstáculo para los operadores que buscan ofrecer estos productos en todo el país: acreditar que un contrato es un instrumento financiero no implica necesariamente anular la autoridad de los estados en materia de apuestas.
La propuesta también ha recibido críticas de Better Markets. Benjamin Schiffrin, director de política de valores del grupo, afirmó el 9 de octubre que los contratos sobre acontecimientos deportivos permiten apostar sobre deportes y, por ello, deberían seguir sometidos a las leyes estatales de juego.











