El proyecto de Ley de Economía Digital aprobado por la Cámara de Diputados de México no incluye bitcoin, las stablecoins ni otros activos virtuales entre los medios de pago digitales contemplados. La iniciativa tampoco elimina el efectivo: permitiría a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) designar sectores en los que el pago digital pueda convertirse en la única opción, con gasolineras y casetas de peaje como primeros ámbitos mencionados durante el debate.
La Cámara baja aprobó el texto el 6 de octubre. En lo general obtuvo 330 votos a favor y 122 en contra, mientras que en lo particular salió adelante con 327 votos favorables y 122 en contra, según Expansión. La minuta fue remitida al Senado, que todavía no la había votado al cierre de la información de referencia. Por tanto, aún no es ley.
Hacienda decidirá dónde podrá dejar de aceptarse el efectivo
El artículo 13 de la propuesta faculta a la SHCP para definir “sectores estratégicos” y actividades en las que los medios digitales sean la única forma de pago aceptada. Durante la discusión parlamentaria se señalaron las gasolineras y las casetas de peaje como posibles primeros sectores afectados, aunque la decisión formal correspondería a Hacienda.
La Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones indicó que el 95% de las gasolineras cuenta con una terminal de punto de venta y que el 98,5% se encuentra en zonas con cobertura, de acuerdo con Expansión. Estos datos fueron utilizados para justificar la viabilidad de una transición hacia los pagos digitales en esas actividades.
Si el Senado aprueba la iniciativa y esta se publica en el Diario Oficial de la Federación, entraría en vigor al día siguiente. A partir de entonces, Hacienda tendría 15 días hábiles para determinar los sectores de aplicación. Los reguladores de cada actividad dispondrían de otros 15 días hábiles para establecer las reglas de transición.
El proyecto considera pagos digitales los realizados mediante códigos QR, tecnología NFC, tarjetas de débito y crédito, transferencias bancarias —incluidas CoDi y DiMo— y otros medios que reconozcan las autoridades financieras. También obliga a los gobiernos federal, estatales y municipales a aceptar pagos digitales en sus trámites y servicios. La CURP Digital podrá utilizarse para abrir cuentas y contratar servicios financieros a distancia, aunque seguirá siendo posible emplear otra identificación oficial.
El efectivo sigue siendo legal y las criptomonedas quedan fuera
La iniciativa no establece una prohibición general del efectivo. Fuera de los sectores que Hacienda pueda designar, los ciudadanos podrán continuar utilizándolo. Además, el artículo 15 permite pagar en efectivo o con cheque cuando una falla impida realizar el pago digital. El artículo 16 precisa que esa interrupción no justifica incumplir de manera permanente las obligaciones de pago.
El texto tampoco menciona a bitcoin, las stablecoins o los activos virtuales. Para que pudieran considerarse medios de pago bajo este marco, tendrían que ser reconocidos por las autoridades financieras. La regulación vigente apunta en sentido contrario: desde la Circular 4/2019 del Banco de México, publicada el 8 de marzo de 2019, las instituciones de tecnología financiera solo pueden utilizar activos virtuales en operaciones internas y no pueden ofrecerlos al público.
Por ello, la aprobación del proyecto no abriría la puerta a pagar con bitcoin o USDT en una gasolinera. Su efecto sobre los usuarios de criptomonedas sería indirecto. Según El CEO, uno de los objetivos de la reforma es reforzar la fiscalización y la trazabilidad de las operaciones, lo que daría al Servicio de Administración Tributaria más herramientas para revisar la información de los contribuyentes. Las compras de pesos en un exchange ya dejan un registro; el cambio previsto afectaría sobre todo a las operaciones en efectivo que se realizan alrededor de esos movimientos.
Una reforma orientada a reducir el uso del efectivo
La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera muestra que el efectivo sigue dominando los pagos de pequeño importe. En 2024 representó el 85,2% de las compras de hasta 500 pesos, frente al 90,1% registrado en 2021. En ese mismo periodo, las transferencias y las aplicaciones pasaron del 1,6% al 4,4%.
La oposición cuestionó que Hacienda pueda decidir dónde deja de aceptarse el efectivo y advirtió del impacto para los pequeños comercios y para las personas sin internet, cuenta bancaria o teléfono móvil. El texto también fue modificado durante su trámite en la Comisión de Hacienda, que aprobó el dictamen el 1 de octubre. El alcance definitivo deberá comprobarse en la versión final que eventualmente se publique.











