Comprar Bitcoin (BTC) en un cajero de criptomonedas en España dejará de poder hacerse de forma anónima a partir del 28 de octubre de 2026. Desde esa fecha, los operadores tendrán que verificar la identidad del cliente en todas las operaciones, también cuando se trate de compras de pequeño importe.
La excepción para operaciones inferiores a 1.000 euros desaparece
Hasta ahora, algunas operaciones ocasionales por debajo de 1.000 euros podían realizarse sin comprobar necesariamente la identidad del usuario. Ese umbral dejará de aplicarse específicamente a los cajeros de criptomonedas.
En la práctica, quien introduzca 50 euros en efectivo para comprar Bitcoin deberá someterse al mismo proceso de identificación que una persona que realice una operación de varios miles de euros. La nueva obligación alcanzará a cada transacción, sin distinguir por la cantidad adquirida.
Estos dispositivos permiten convertir efectivo en Bitcoin u otros criptoactivos sin abrir antes una cuenta en una plataforma de intercambio. Esa posibilidad seguirá disponible en España, pero quedará vinculada a la identificación del cliente. El cambio afecta, por tanto, al componente anónimo que hasta ahora podía acompañar a determinadas operaciones de bajo importe.
El objetivo es reforzar los controles contra el blanqueo
El endurecimiento forma parte de la estrategia del Gobierno para reforzar el control sobre las operaciones con criptomonedas y dificultar el uso de estos cajeros para blanquear dinero de origen ilícito. La medida se integra en un marco más amplio de lucha contra la delincuencia financiera y de adaptación a los compromisos internacionales en esta materia.
En ese ámbito, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) desempeña un papel central como organismo encargado de supervisar las medidas contra el blanqueo de capitales. Los cambios previstos no se limitan al sector de los criptoactivos: también afectarán a bancos, notarios y operadores de juego en línea.
La obligación de identificar a los usuarios comenzará el 28 de octubre de 2026. España contempla además el uso de documentos de identidad digitales para estos procesos, aunque las empresas dispondrán de un plazo de 18 meses para implantarlos. La verificación de identidad, sin embargo, será exigible desde la entrada en vigor de la nueva norma.
Los cajeros seguirán operativos, pero con más requisitos
España cuenta con unos 300 cajeros de criptomonedas, una cifra que la sitúa entre los principales mercados europeos para este servicio. La nueva regulación no plantea su desaparición: los usuarios podrán continuar comprando y vendiendo Bitcoin, siempre que completen la identificación requerida.
El efecto más visible será la pérdida de agilidad en las operaciones pequeñas. Quienes recurran a un cajero para transformar efectivo en criptomonedas tendrán que verificar primero quiénes son, un proceso que puede alargar la transacción frente al funcionamiento anterior.
Los operadores también podrían verse obligados a adaptar sus equipos para cumplir con las nuevas exigencias. Para los usuarios que elegían estos dispositivos precisamente porque no tenían que facilitar datos personales, la reforma elimina una de las principales características que diferenciaban a los cajeros de otros canales de compra de criptoactivos.











