La Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) quiere endurecer las reglas para los influencers que promocionan criptoactivos y revisar el modelo de negociación con cero comisiones. La iniciativa afectaría a dos ámbitos especialmente sensibles para los inversores minoristas: la publicidad de activos digitales y los costes asociados a operar en las plataformas.
Más control sobre la promoción de criptoactivos
El organismo europeo plantea obligar a los influencers que difunden o promocionan criptoactivos a someterse a nuevas exigencias. La medida busca poner el foco en una actividad que se ha convertido en uno de los canales habituales para acercar estos productos al público.
La propuesta se enmarca en el objetivo de reforzar el control sobre la publicidad relacionada con las criptomonedas. El contenido promocional dejaría de quedar al margen de las obligaciones que afectan a otros actores del mercado, aunque la información disponible no detalla todavía qué requisitos concretos se aplicarían a los creadores de contenido ni cómo se supervisaría su cumplimiento.
El fin del trading sin comisiones
ESMA también quiere acabar con el trading de cero comisiones. El cambio revisaría una práctica extendida en las plataformas de negociación, que anuncian operaciones gratuitas para atraer usuarios, pero cuyo modelo de ingresos puede incluir otros cargos o fórmulas de remuneración.
La revisión no implica, según la información disponible, que todas las operaciones vayan a tener un coste determinado. El planteamiento apunta a examinar cómo se presentan esas ofertas y qué costes soporta realmente el usuario cuando utiliza el servicio.
Una reforma aún pendiente de concreción
Las dos líneas de actuación —la regulación de los influencers cripto y la revisión de las operaciones sin comisiones— afectarían a la forma en que las plataformas y los promotores captan clientes. También podrían obligar a hacer más visibles las condiciones económicas y el carácter publicitario de determinados contenidos.
Por ahora, la información disponible no precisa el calendario, el alcance final de las obligaciones ni las sanciones previstas. Esos elementos serán determinantes para saber cómo se aplicaría la iniciativa a los influencers, a las plataformas y al resto de empresas que participan en la comercialización de servicios relacionados con criptoactivos.











