La Unión Europea y China han cerrado un acuerdo para limitar las importaciones de vehículos híbridos chinos, una salida provisional a una disputa comercial que se prolonga desde hace dos años. El pacto fija un cupo de 350.000 unidades anuales a partir del 1 de diciembre, aunque el límite queda por encima de las importaciones registradas el año pasado y las concesiones de Pekín parecen reducidas.
Un cupo de 350.000 vehículos durante cuatro años
El comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, y el ministro chino de Comercio, Wang Wentao, alcanzaron el viernes en Pekín un acuerdo de dieciséis puntos. Su principal elemento es una medida de salvaguardia que permitirá a Bruselas restringir la entrada de híbridos procedentes de China cuando las importaciones superen el umbral pactado.
El límite comenzará a aplicarse el 1 de diciembre y tendrá una vigencia de cuatro años. Desde el segundo ejercicio, el cupo podrá incrementarse un 6% anual. La salvaguardia es un mecanismo de emergencia contemplado por la Organización Mundial del Comercio (OMC) y normalmente implica la imposición de un arancel adicional sobre las unidades que excedan el volumen autorizado.
Šefčovič sostuvo que el acuerdo puede permitir una reducción de más de la mitad de las exportaciones chinas de estos vehículos hacia la Unión Europea. Pekín, sin embargo, no ha confirmado el límite de 350.000 unidades. El Gobierno chino se ha limitado a señalar que sus empresas tendrán margen suficiente para exportar y mantener un crecimiento sostenido.
El límite supera las importaciones del último año
La dimensión de la medida queda matizada por los datos recientes. Las importaciones de híbridos chinos pasaron de 107.000 vehículos en 2024 a 302.000 en 2025, casi el triple. El cupo acordado supera aproximadamente en un 16% la cifra del año pasado, por lo que no supone una reducción inmediata frente al nivel más reciente.
Tampoco está claro en qué se basa la previsión de Šefčovič de que las exportaciones puedan caer a la mitad. Los híbridos representan, además, apenas el 1% de las exportaciones chinas a la Unión Europea. En agosto, no obstante, aproximadamente uno de cada cuatro híbridos vendidos en Europa correspondía ya a una marca china.
Joe Peissel, economista jefe de Trivium China, interpreta el pacto como una victoria estratégica para Pekín. En su opinión, China ha realizado pocas concesiones sobre las causas estructurales del déficit comercial europeo a cambio de evaluaciones, diálogo y entendimiento. El déficit de la UE con China supera ya los 1.000 millones de euros diarios.
Un conflicto más amplio que el automóvil
La disputa comenzó en octubre de 2024, cuando Bruselas impuso aranceles adicionales de hasta el 35,3% a los coches eléctricos chinos, por encima del gravamen ordinario del 10%. La Comisión Europea justificó la decisión por las ayudas estatales que, según su análisis, permitían a los fabricantes chinos vender a precios artificialmente bajos.
Pekín respondió con aranceles sobre productos europeos como el brandy, la carne de cerdo y los lácteos. En diciembre de 2025, los gravámenes aplicados a estos últimos llegaron al 42,7%. China también restringió ese año las exportaciones de tierras raras, materias primas utilizadas, entre otras aplicaciones, en los imanes de los automóviles. La medida generó dificultades para proveedores europeos del sector.
En enero, la tensión empezó a moderarse. Desde entonces, los fabricantes chinos pueden sustituir los aranceles sobre los coches eléctricos por un compromiso de precio mínimo, una fórmula cuya primera propuesta fue aprobada por Bruselas en febrero. Los híbridos habían quedado fuera de ese marco y solo soportaban el arancel ordinario del 10%, lo que favoreció el aumento de sus envíos.
Christopher Beddor, subdirector de investigación de Gavekal Dragonomics, considera que China conserva capacidad de presión y podría amenazar con suspender las exportaciones de tierras raras si la UE impone aranceles de amplio alcance. El jueves, los líderes europeos decidirán si adoptan medidas más contundentes. Las próximas conversaciones entre ambas partes están previstas para enero y marzo.










