Bitcoin ha prolongado su recuperación del fin de semana y se ha acercado a la zona de los 85.000 dólares, un nivel en el que se concentra una parte relevante del capital invertido en la criptomoneda. Esa acumulación de precios de compra podría traducirse en una mayor presión vendedora si los inversores que entraron en el mercado cerca de esa cota optan por deshacer posiciones.
El bitcoin llegó a superar brevemente los 84.000 dólares después de haber caído hacia los 80.000 durante las ventas de la semana pasada. Ethereum también recuperó los 2.500 dólares, con una reactivación de las compras en el conjunto del mercado. Sin embargo, los indicadores de cadena de bloques y la posición de los operadores en derivados apuntan a que el rebote todavía afronta obstáculos importantes.
Una concentración de compras puede frenar al bitcoin
La recuperación del bitcoin cobró impulso durante la sesión del domingo, en parte por la liquidez situada por encima del precio de mercado. El analista de CryptoQuant J.A. Maartunn señaló que se había formado un grupo de liquidez justo por encima del nivel al que cotizaba el activo, lo que ofrecía margen para empujar el precio al alza.
Según su análisis, los operadores también habían colocado una cantidad significativa de órdenes de compra por debajo del mercado. Esas órdenes proporcionaban apoyo al precio mientras el bitcoin avanzaba hacia la liquidez superior. El llamado ratio de ofertas y demandas al contado, que compara la liquidez compradora y vendedora situada en un margen del 1% respecto al precio vigente, subió hasta 0,3. El movimiento reflejaba un aumento del interés comprador visible frente a las órdenes de venta, aunque ese respaldo puede desaparecer si las órdenes son canceladas.
Los datos de Checkonchain citados por el analista Darkfost muestran que aproximadamente el 53% del capital invertido en bitcoin tenía un precio estimado de adquisición superior a los 83.000 dólares cuando el activo se movía alrededor de ese nivel. Este indicador pondera los precios de compra según el capital invertido, de modo que las posiciones de mayor tamaño tienen más peso.
La concentración más destacada se encuentra entre los 84.000 y los 85.000 dólares. A medida que el precio se aproxima a esa franja, los inversores que compraron en niveles similares podrían estar más dispuestos a vender, lo que elevaría la cantidad de oferta que el mercado debe absorber. Una ruptura sostenida de la zona demostraría que la demanda es suficiente para superar esa presión. Si el avance fracasa, Darkfost sitúa entre los 77.000 y los 79.000 dólares una posible área de soporte.
Ethereum rebota mientras se reduce la exposición alcista
La recuperación de Ethereum presenta un problema distinto. Joao Wedson, consejero delegado de Alphractal, indicó que las variaciones del interés abierto a 30 y 180 días eran negativas. También observó un deterioro en el indicador que compara la posición de las ballenas con la de los inversores minoristas.
Wedson interpretó esta combinación como una señal de que los grandes operadores han reducido su exposición alcista y muestran una mayor inclinación hacia posiciones defensivas o bajistas. Las lecturas negativas del interés abierto indican que el volumen de contratos de derivados pendientes se ha reducido en esos periodos.
La exposición restante, no obstante, continúa siendo elevada. El interés abierto total de los futuros de Ethereum rondaba los 10,58 millones de ETH. Tomando como referencia un precio de 2.500 dólares por ether, el valor nominal de esas posiciones se situaba en aproximadamente 26.500 millones de dólares.
El apalancamiento mantiene abierto el riesgo de liquidaciones
La combinación de un posicionamiento alcista más débil y un volumen considerable de contratos pendientes puede amplificar los movimientos si vuelve la volatilidad. Una nueva caída podría llevar a la liquidación forzosa de posiciones largas apalancadas, añadiendo presión vendedora y acelerando el descenso.
En sentido contrario, una recuperación sostenida podría obligar a los operadores bajistas a cerrar sus posiciones, lo que contribuiría a impulsar el precio. Wedson advirtió de que el mercado de derivados de Ethereum sigue expuesto a nuevas liquidaciones pese a la reducción reciente del interés abierto. El rebote, por tanto, se produce con niveles relevantes de resistencia y con un apalancamiento todavía suficiente para intensificar tanto las subidas como las caídas.










