SWI Group ha captado 800 millones de euros para ampliar su negocio de infraestructuras de inteligencia artificial (IA), una operación que dará una nueva orientación a Genesis Digital Assets (GDA), el minero de Bitcoin respaldado en su día por Alameda Research, la filial de negociación de FTX.
La compañía cotizada en Ámsterdam anunció el 12 de octubre una ampliación de capital suscrita por inversores institucionales. La operación sitúa la valoración del grupo en 6.100 millones de euros y eleva por encima de 1.000 millones de euros el capital obtenido por SWI desde marzo.
Los fondos se destinarán al desarrollo de centros de datos, infraestructuras eléctricas y despliegues de capacidad informática en Europa y Estados Unidos. El objetivo es reconvertir parte de la cartera de infraestructuras digitales de la compañía para prestar servicios vinculados a la IA y la computación de alto rendimiento.
Genesis pasa de la minería a la computación para IA
Genesis Digital Assets fue una de las mayores inversiones de capital riesgo de Alameda Research antes del colapso de FTX, en noviembre de 2022. Entre 2021 y 2022, la firma de negociación destinó aproximadamente 1.150 millones de dólares a Genesis, que entonces estaba valorada en unos 5.500 millones de dólares.
Aquella inversión acabó también en el centro de un litigio concursal. El fondo de recuperación de FTX trató de recuperar el dinero al considerar que Alameda lo había transferido de forma indebida. La demanda fue retirada en junio de 2026.
SWI consolidó el control de Genesis este año. En agosto completó la adquisición de una participación superior al 70% mediante compras de acciones y una reestructuración. La compañía prevé cambiar el nombre del negocio a SWI Digital y utilizar sus instalaciones de minería en Estados Unidos como base para servicios de computación de alto rendimiento e IA.
La principal ventaja de Genesis para esta estrategia son sus emplazamientos ya conectados a la red eléctrica. SWI considera que esas instalaciones pueden ser remodeladas para atender cargas informáticas más exigentes que las de la minería de Bitcoin. El grupo ya había comunicado que su cartera combinada de infraestructuras digitales en Europa y Estados Unidos superaba los 4 gigavatios de capacidad eléctrica, con más del 80% de su capital asignado a ese sector.
Además de desarrollar y operar centros de datos, SWI quiere crear su propia plataforma de nube para IA, con la que ampliaría su actividad hacia la prestación de servicios informáticos a empresas y desarrolladores. Max-Hervé George, consejero delegado de SWI, afirmó que la nueva financiación permitirá a la compañía crecer al ritmo de la demanda de capacidad de computación.
La rentabilidad esperada impulsa el giro de los mineros
El movimiento de SWI se produce en un momento en el que las perspectivas económicas de la minería de Bitcoin y de la infraestructura para IA se han separado con claridad. Según el informe de minería del segundo trimestre de CoinShares, la computación para IA podría generar un beneficio anualizado aproximado de 1,5 millones de dólares por megavatio, frente a unos 500.000 dólares en el caso de la minería de Bitcoin.
Ese diferencial ha favorecido la revalorización de varias compañías mineras que buscan entrar en la IA. CoinShares señaló que 10 de las 12 empresas cotizadas analizadas subieron entre un 70% y un 195% durante el segundo trimestre. Las compañías centradas en infraestructuras para IA, entre ellas Hut 8, Cipher Mining, TeraWulf y Core Scientific, cotizaban de media a 19,4 veces sus ventas futuras, frente a las 6,6 veces del grupo de empresas más orientadas a la minería.
La transformación, sin embargo, exige inversiones sustanciales. CoinShares calcula que adaptar una instalación minera a los estándares necesarios para la IA cuesta entre 8 y 15 millones de dólares por megavatio, mientras que construir infraestructura para minería requiere aproximadamente entre 700.000 y 1 millón de dólares por megavatio.
La firma también advirtió de la distancia entre los contratos anunciados y los ingresos efectivos. Más de 100.000 millones de dólares en contratos de computación para IA comunicados por las empresas analizadas respaldaban apenas unos 1.100 millones de dólares de ingresos anualizados. Unos 550 megavatios generaban facturación, frente a más de 4 gigavatios de capacidad contratada.
SWI no ha detallado qué instalaciones de Genesis serán las primeras en reconvertirse, cuánto costará el desarrollo ni cuándo empezarán a generar ingresos por servicios de IA. Tampoco ha precisado qué parte de los 800 millones de euros captados se asignará específicamente a la antigua minera.











