Arthur Hayes prepara FLOP, un nuevo proyecto de criptomonedas que combina una cadena de bloques con capacidad de cómputo para inteligencia artificial y que, según sus propias previsiones, podría llegar a superar a Bitcoin (BTC) en valor de red. El lanzamiento de la red de pruebas está previsto para dentro de unas semanas, aunque el diseño todavía se encuentra en desarrollo.
Hayes explicó el avance del proyecto en una publicación difundida el 11 de octubre de 2026, tras su participación en Token2049. El plan contempla que la testnet permanezca activa durante 90 días. Ese periodo servirá, entre otras cosas, para determinar quién podrá participar en el primer reparto gratuito de tokens FLOP.
Una red para alquilar capacidad de inteligencia artificial
La propuesta de FLOP parte de una idea distinta a la minería tradicional de criptomonedas. La red pretende permitir que agentes de inteligencia artificial alquilen capacidad de cómputo cuando necesiten ejecutar modelos, procesar tareas o almacenar datos. El pago por esos servicios se realizaría con tokens FLOP.
En el otro lado estarían los propietarios de unidades de procesamiento gráfico, o GPU. Sus equipos no resolverían únicamente operaciones criptográficas, sino que ejecutarían tareas reales relacionadas con la inteligencia artificial. A cambio, recibirían recompensas en tokens. Hayes define este mecanismo como «prueba de inferencia útil», en referencia a la intención de que los recursos informáticos se destinen a cálculos con una utilidad concreta.
La red todavía no ha demostrado si puede atraer suficiente capacidad de cómputo ni si habrá una demanda efectiva por parte de los agentes de IA. La testnet será el primer entorno en el que puedan comprobarse esos aspectos con usuarios y participantes reales.
Un diseño inspirado en Bitcoin
FLOP incorpora algunos elementos del modelo de Bitcoin. El proyecto prevé generar aproximadamente un bloque cada segundo y asignar 96 FLOP por bloque a los mineros. Esa recompensa se reduciría a la mitad cada 730 días.
De acuerdo con una versión preliminar del diseño, el suministro máximo rondaría los 18.100 millones de tokens después de diez años. Cerca del 24,3% se destinaría al reparto gratuito. Son cifras sujetas a cambios, ya que el documento técnico aún no está cerrado.
Hayes también destaca la estructura de financiación del proyecto. FLOP no contempla, por ahora, una preventa tradicional ni una asignación elevada de tokens a fondos de capital riesgo. El fundador asegura que está financiando el desarrollo con sus propios recursos.
Una ambición todavía sin comprobar
La comparación con Bitcoin procede del propio Hayes y se refiere al posible valor de la red. Su argumento es que FLOP no sería solo un sistema financiero, sino también un mercado de capacidad de cómputo para inteligencia artificial. Esa combinación, en su opinión, podría darle un alcance superior al de una cadena centrada exclusivamente en los pagos o en la reserva de valor.
Por ahora, no existen pruebas sólidas que respalden esa previsión. El proyecto tendrá que competir, además, con iniciativas ya existentes como Render y Ocean Network, que también están vinculadas al uso descentralizado de recursos informáticos.
El lanzamiento de la red de pruebas permitirá evaluar si los mineros, los validadores y los agentes de inteligencia artificial encuentran incentivos suficientes para utilizar FLOP. Hasta entonces, la iniciativa sigue siendo un proyecto ambicioso cuyo diseño y parámetros podrían modificarse antes de su puesta en marcha.










