Beth Hammack, presidenta de la Reserva Federal de Cleveland, defiende que el banco central estadounidense mantenga los tipos de interés en niveles restrictivos y, si es necesario, continúe subiéndolos con movimientos pequeños. Su planteamiento añade presión al escenario de Bitcoin, en un momento en el que el mercado ya concede una probabilidad elevada a una subida de tipos en diciembre.
La preferencia de Hammack consiste en actuar con ajustes moderados y a tiempo, en lugar de retrasar las decisiones hasta verse obligada a aplicar una respuesta mucho más contundente. La responsable de la Fed considera que la política monetaria debe seguir siendo suficientemente restrictiva para devolver la inflación al objetivo del 2%.
El mercado mira a la reunión de diciembre
Las expectativas de los operadores apuntan a una probabilidad cercana al 84,7% de que la Reserva Federal eleve los tipos en su reunión del 9 de diciembre. La mayor parte de esa previsión corresponde a un incremento de 25 puntos básicos.
El escenario es distinto para la reunión del 28 de octubre, en la que el mercado anticipa mayoritariamente que los tipos permanecerán sin cambios. La combinación de ambas previsiones encaja con la posición expresada por Hammack: no apostar por subidas agresivas de inmediato, pero mantener abierta la puerta a nuevos ajustes mientras la inflación continúe por encima del objetivo.
La inflación mantiene la presión sobre la Fed
Los últimos datos disponibles explican la cautela del banco central. El índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) registró en agosto una tasa interanual del 3,4%. En su versión subyacente, que excluye los componentes más volátiles, la inflación se situó en el 3%.
Ambas cifras siguen alejadas del objetivo del 2% de la Reserva Federal. Hammack también ha señalado el riesgo de que unas expectativas de inflación elevada terminen asentándose en la economía. Mientras ese riesgo persista, su preferencia es mantener los tipos altos durante más tiempo antes que flexibilizar la política monetaria de forma prematura.
Para los activos de riesgo, este entorno resulta menos favorable. Unos tipos elevados tienden a hacer más atractivas las inversiones consideradas seguras y denominadas en dólares. Al mismo tiempo, las expectativas de una política monetaria más dura contribuyen a sostener la divisa estadounidense.
Bitcoin afronta el efecto combinado de tipos y dólar
El índice del dólar se encuentra cerca de su nivel más alto en 18 meses. Esa fortaleza coincide con un comportamiento débil de Bitcoin (BTC), que cotiza en torno a los 81.700 dólares y acumula una caída aproximada del 1,9% en octubre.
El retroceso destaca además por el comportamiento histórico del activo durante este mes. Desde 2013, Bitcoin solo ha terminado tres meses de octubre con pérdidas. Aun así, ese patrón estacional no modifica el principal foco de atención del mercado: la evolución de la inflación y su posible impacto en las próximas decisiones de la Fed.
El siguiente dato relevante llegará el miércoles, con la publicación del índice de precios al consumo (IPC) de Estados Unidos. Una lectura más alta podría reforzar las expectativas de una subida en diciembre y dar nuevo impulso al dólar. Un dato inferior, en cambio, ofrecería cierto alivio a los mercados.
Por ello, la cuestión para Bitcoin no se limita a si la Reserva Federal mantiene los tipos en octubre. También será determinante que los inversores sigan contemplando una nueva subida en diciembre y cuánto tiempo espera el banco central antes de empezar a relajar su política monetaria.










