Strive ha incorporado 3.311 bitcoins a sus reservas en una sola semana, en la mayor compra directa de BTC realizada hasta ahora por la empresa cotizada estadounidense. Tras la operación, la compañía eleva sus tenencias hasta 32.773 BTC, valoradas en unos 2.700 millones de dólares tomando como referencia una cotización de 82.300 dólares por bitcoin.
La adquisición fue comunicada por Matt Cole, consejero delegado de Strive, el martes 13 de octubre. La empresa no ha detallado el precio al que compró los bitcoins. Con el precio utilizado como referencia el 9 de octubre, el desembolso asociado a la operación rondaría los 272 millones de dólares, aunque esa cifra no equivale necesariamente al coste final de adquisición.
La mayor compra directa de Strive
La operación supera los anteriores movimientos de la compañía en el mercado. El récord previo correspondía a la compra de 2.500 BTC realizada entre finales de mayo y principios de junio, por unos 185 millones de dólares. La semana pasada, además, Strive anunció otra adquisición de 2.000 bitcoins por aproximadamente 169 millones de dólares.
Con la nueva entrada, las reservas pasan de 29.462 a 32.773 BTC, un aumento superior al 11% en apenas una semana. Solo existe un incremento mayor en el balance de la empresa: los aproximadamente 5.048 BTC incorporados tras la adquisición de Semler Scientific, completada a principios de 2026. En ese caso, el aumento procedió de una operación corporativa y no de una compra directa en el mercado.
Strive comenzó a construir su reserva de Bitcoin en 2025 y ha acelerado el ritmo durante los últimos meses. A finales de septiembre declaraba 27.462 BTC, una cifra que subió a 29.462 BTC a comienzos de octubre antes de alcanzar el nivel actual.
Financiación mediante warrants y acciones preferentes
La compra coincide con una nueva captación de capital. Según Cole, los inversores han ejercido warrants por unos 208 millones de dólares. Estos instrumentos permiten adquirir acciones de la compañía a un precio fijado previamente. Todavía quedan unos 15,3 millones de warrants pendientes de ejercicio, cuyo plazo expiraba a las 23:00 del martes 13 de octubre, hora peninsular española.
Strive no ha precisado qué parte de esos 208 millones de dólares se destinó a financiar la última compra de Bitcoin. La empresa utiliza estas operaciones para ampliar sus reservas sin recurrir exclusivamente a préstamos tradicionales.
En paralelo, la compañía ha fijado formalmente en 100 dólares el precio mínimo de emisión de sus nuevas acciones preferentes, que cotizan bajo el símbolo SATA. Estos títulos ofrecen actualmente un dividendo anual del 13%, según la información facilitada por la empresa.
Una estrategia de acumulación con exposición al precio de BTC
El objetivo declarado de Strive es aumentar sus tenencias de Bitcoin y, al mismo tiempo, la cantidad de BTC atribuible a cada acción ordinaria en circulación. La compañía anunció en junio planes para ampliar su capacidad de financiación en 4.200 millones de dólares, fondos que podrían destinarse a futuras adquisiciones.
La estrategia también implica riesgos para los accionistas. La emisión de nuevas acciones incrementa el número de títulos en circulación, por lo que una mayor reserva de Bitcoin no se traduce automáticamente en un beneficio para los accionistas actuales. Además, el valor de los activos digitales sigue expuesto a la evolución del mercado. Con una valoración de las reservas cercana a 2.700 millones de dólares, una caída del 10% en el precio de Bitcoin reduciría ese valor en unos 270 millones de dólares.










