Bitcoin recuperó el martes el nivel de 83.000 dólares después de haber caído brevemente por debajo de los 81.000, pese a una oleada de liquidaciones en el mercado de criptomonedas que superó los 800 millones de dólares. El rebote se produjo mientras las bolsas asiáticas sufrían fuertes pérdidas, con especial presión sobre el sector tecnológico de Corea del Sur.
Más de 812 millones de dólares en posiciones liquidadas
Las liquidaciones alcanzaron los 812,9 millones de dólares en las últimas 24 horas, según los datos de CoinGlass. La oleada afectó a 170.209 operadores y se concentró en posiciones alcistas: 686,72 millones de dólares, el 84,5% del total, frente a 126,19 millones en posiciones bajistas.
Bitcoin registró liquidaciones por 192,14 millones de dólares, casi tres cuartas partes correspondientes a posiciones largas. Ethereum acumuló otros 180,5 millones y Solana, 60,85 millones. La mayor liquidación individual fue una posición larga sobre bitcoin de 9,65 millones de dólares en Binance.
El cierre forzoso de las posiciones largas añadió presión vendedora durante la caída. Después, la recuperación del precio dejó también fuera de mercado a operadores bajistas, cuyas posiciones cortas fueron liquidadas y contribuyeron a acelerar el rebote.
Sin embargo, la actividad subyacente no muestra todavía un dominio claro de los compradores. El analista de CryptoQuant JA Maartunn señaló que el volumen neto de tomadores de bitcoin volvió a terreno negativo. Este indicador apunta a que las órdenes agresivas de venta en los mercados de derivados superaron a las de compra, pese a la recuperación de la cotización.
El desplome de los valores de inteligencia artificial golpea a Corea
El movimiento de bitcoin contrastó con el castigo sufrido por la renta variable asiática. El índice surcoreano KOSPI llegó a hundirse un 7,4%, aunque recuperó parte de las pérdidas y terminó la sesión en 6.035,35 puntos, con un descenso del 6%. La caída llegó a situarlo temporalmente por debajo de los 6.000 puntos y activó una limitación de negociación para las ventas.
Los fabricantes de semiconductores fueron el principal foco de presión. Samsung Electronics perdió un 7,39% y SK Hynix cayó un 10,09%, encadenando ambas compañías su quinta sesión consecutiva de descensos. Juntas representan aproximadamente la mitad de la capitalización del KOSPI, lo que deja al índice especialmente expuesto a cualquier cambio en las expectativas de gasto en infraestructuras de inteligencia artificial.
Los inversores extranjeros vendieron acciones surcoreanas por unos 4,5 billones de wones, equivalentes a 3.350 millones de dólares. Paradis Labs atribuyó el deterioro a la retirada sostenida de las instituciones extranjeras de Samsung y SK Hynix y describió la estrategia dominante como “vender Corea y comprar Estados Unidos”. Los inversores nacionales, en cambio, habrían mantenido una actitud más paciente, con parte del capital trasladándose desde los fabricantes de memoria hacia los valores financieros.
Preocupación por la financiación de la industria de IA
La presión sobre el sector se intensificó después de que Hock Tan, consejero delegado de Broadcom, comparase la inversión especulativa en inteligencia artificial con el juego. Sus comentarios alimentaron las dudas sobre si los enormes desembolsos de la industria generarán rentabilidades suficientes.
A esa inquietud se sumó el anuncio de la china ChangXin Memory Technologies, que asegura haber desarrollado una arquitectura de memoria dinámica de acceso aleatorio capaz de reducir aproximadamente un 30% el área de las celdas de memoria. La compañía prevé incorporar la tecnología a sus productos a finales de 2026, aunque todavía no está demostrado que pueda fabricarla a escala comercial.
La corrección también se extendió a otros mercados: el índice de semiconductores de Filadelfia cayó un 2,7% el lunes y el Nikkei 225 japonés retrocedió un 1,8% el martes. Bitunix vinculó el movimiento a la mayor sensibilidad de los inversores ante los riesgos de financiación y la concentración de posiciones en torno a la inteligencia artificial.
Para bitcoin, el rebote sigue siendo frágil. La presión vendedora podría reactivarse si empeora la caída bursátil o si los operadores vuelven a aumentar su exposición apalancada antes del informe de inflación de Estados Unidos previsto para el miércoles.












