Metaplanet quiere captar 52.000 millones de yenes, unos 329 millones de dólares, mediante una nueva emisión de bonos convertibles. A diferencia de otras operaciones vinculadas a su estrategia de acumulación de Bitcoin (BTC), la compañía japonesa no destinará esta vez los fondos a comprar más criptomonedas: prevé utilizarlos para amortizar deuda respaldada por Bitcoin y recomprar acciones propias.
La emisión financiará deuda y recompras
Los títulos tendrán cupón cero, por lo que Metaplanet no deberá abonar intereses periódicos durante su vigencia. Los bonos vencerán en 2031 y podrán convertirse en acciones bajo determinadas condiciones.
De los fondos captados, la empresa calcula que empleará unos 23.600 millones de yenes, aproximadamente 149 millones de dólares, en devolver préstamos existentes garantizados con Bitcoin. Otros 28.300 millones de yenes, equivalentes a unos 179 millones de dólares, se destinarán a comprar acciones propias.
Estas adquisiciones se integran en un programa de recompra más amplio, con un límite de hasta 60.000 millones de yenes, cerca de 380 millones de dólares. La operación supone un cambio de prioridad para Metaplanet, conocida en el mercado por su política agresiva de acumulación de BTC: ahora busca reforzar su estructura financiera y dar respuesta a la presión sobre su cotización.
Menos exposición a los préstamos garantizados con BTC
La amortización de los préstamos pretende reducir uno de los riesgos asociados a utilizar Bitcoin como garantía. Si el precio del activo cae con fuerza, el prestamista puede exigir garantías adicionales. En caso de que la empresa no pueda aportarlas, podría verse obligada a vender parte de sus reservas de BTC.
Al devolver parte de esa deuda, Metaplanet intenta limitar esa posibilidad sin recurrir directamente a sus tenencias de Bitcoin. Según los datos de BitcoinTreasuries recogidos en la fuente, la compañía mantiene unos 44.000 BTC, valorados en aproximadamente 3.600 millones de dólares. Esa cifra la sitúa como la segunda mayor empresa cotizada del mundo por sus reservas estratégicas de Bitcoin.
La compañía pretende conservar esa posición y continuar aumentando sus reservas a largo plazo. Además, a principios de este mes presentó una revisión de su plan de asignación de capital, que contempla destinar hasta el 15% de sus activos totales a inversiones estratégicas. Entre sus objetivos figuran ampliar las reservas de Bitcoin y financiar el pago de dividendos a los accionistas.
La recompra llega tras un año de caídas
La decisión también se produce después de un deterioro significativo de la cotización. Las acciones de Metaplanet cerraron el martes en la Bolsa de Tokio con un descenso del 1,5%. En los últimos doce meses acumulan una caída del 52,6%, según los datos de Yahoo Finance.
Una recompra puede reducir el número de acciones en circulación y aumentar la participación relativa de cada título restante. No garantiza, sin embargo, una recuperación de la cotización. Además, los bonos convertibles introducen un posible efecto contrario: si sus tenedores optan por convertirlos en acciones, el número de títulos en circulación aumentaría y los accionistas actuales podrían sufrir una dilución.
La dilución ya ha generado críticas entre los inversores de Metaplanet. En septiembre, la empresa anunció una reducción aproximada del 41% en su plan de opciones sobre acciones Series 10, después de que su tamaño se multiplicara casi por siete. El número de acciones potencialmente emitibles mediante ese programa bajará en unos 131,3 millones, desde 319,5 millones hasta 188,2 millones.
Con la nueva emisión, Metaplanet intenta abordar simultáneamente la dependencia de la deuda garantizada con Bitcoin y la desconfianza de parte de sus accionistas. Pero la conversión futura de los bonos podría volver a elevar el número de acciones en circulación.












