El FBI y la Fiscalía de Brooklyn han cerrado 241 páginas web utilizadas para captar inversores en una red internacional de estafas con criptomonedas. La operación, resultado de una investigación de tres años, se completó con la incautación de 112 servidores ubicados en Estados Unidos y Europa del Este. Según las autoridades, las víctimas perdieron en conjunto decenas de millones de dólares.
Una red dirigida a estadounidenses de habla rusa
Los sospechosos habrían operado principalmente desde Ucrania y países vecinos, y centraban sus esfuerzos en residentes de Estados Unidos de habla rusa. La captación comenzaba con anuncios publicados en Facebook que presentaban oportunidades de inversión especialmente atractivas.
Quienes respondían a esos anuncios eran redirigidos a páginas que imitaban el aspecto de plataformas legítimas de inversión en criptomonedas. La apariencia profesional de los sitios buscaba reforzar la confianza de los usuarios y animarlos a transferir fondos. Sin embargo, las webs formaban parte de una infraestructura fraudulenta y el dinero aportado terminaba perdiéndose.
La actuación coordinada entre la oficina del FBI en Nueva York y la Fiscalía de Brooklyn no se limitó a retirar los dominios. Las autoridades también desconectaron los servidores empleados por la red, con el objetivo de impedir que esa infraestructura siguiera utilizándose para captar nuevas víctimas.
El rastreo de las criptomonedas permitió seguir el dinero
El análisis de las transacciones digitales tuvo un papel relevante en la investigación. El fiscal de Brooklyn, Eric Gonzalez, señaló que los investigadores pudieron rastrear los movimientos de las criptomonedas sustraídas e identificar a varios sospechosos.
Aunque las operaciones con activos digitales no pasan necesariamente por una entidad bancaria, muchas quedan registradas en redes públicas. Ese rastro puede permitir a las fuerzas de seguridad reconstruir el recorrido de los fondos y relacionar determinadas transacciones con los responsables del fraude, cuando disponen de elementos suficientes para hacerlo.
La fiscal adjunta Alona Katz destacó que la investigación también se concentró en la infraestructura técnica utilizada por los estafadores. El cierre simultáneo de cientos de páginas revela, según el caso, que sitios aparentemente independientes pueden estar conectados a una misma red y servir para ejecutar campañas de captación a gran escala.
Más de 400 dominios intervenidos desde 2024
La operación se enmarca en el refuerzo de la respuesta de las autoridades estadounidenses frente a los fraudes relacionados con criptomonedas. La Fiscalía de Brooklyn creó en 2023 una unidad especializada en activos digitales, encargada, entre otras tareas, de investigar este tipo de delitos.
En 2024, esa unidad ya había incautado 70 dominios vinculados a pérdidas estimadas en unos 5 millones de dólares. Con los 241 sitios bloqueados ahora, el número total de dominios intervenidos supera los 400, según la información difundida sobre la operación.
El FBI calcula que los estadounidenses perdieron aproximadamente 11.400 millones de dólares en fraudes relacionados con criptomonedas durante 2025, un 22% más que el año anterior. El caso investigado por Nueva York y Brooklyn muestra que estas campañas no necesitan recurrir necesariamente a técnicas sofisticadas: un anuncio convincente, una web diseñada para parecer fiable y la promesa de rentabilidades atractivas pueden ser suficientes para provocar transferencias de grandes sumas.










