Tailandia permitirá que los inversores minoristas accedan a Bitcoin (BTC) y Ethereum (ETH) mediante fondos cotizados en su bolsa local, sin necesidad de comprar ni custodiar directamente las criptomonedas. El cambio regulatorio abre la puerta a que las gestoras soliciten la cotización de estos productos, aunque todavía no hay fecha para el estreno de los primeros ETF y las expectativas sobre su demanda inicial son contenidas.
La nueva normativa amplía el acceso a los ETF de criptomonedas
La regulación, que entra en vigor a partir del viernes, autoriza a las gestoras de activos a pedir el lanzamiento de ETF de Bitcoin y Ethereum en la Bolsa de Tailandia. Estos fondos cotizan como cualquier otro producto bursátil y permiten obtener exposición a la evolución del activo subyacente sin adquirirlo directamente.
El mecanismo también implica riesgos: si el precio de Bitcoin o Ethereum baja, el valor de la inversión en el fondo puede disminuir. Hasta ahora, los ETF de criptomonedas extranjeros estaban reservados en la práctica a inversores profesionales y particulares con grandes patrimonios, que podían acceder a ellos a través de intermediarios tailandeses.
La modificación pretende ampliar ese acceso al conjunto de los inversores minoristas. Eso no significa, sin embargo, que los nuevos productos vayan a estar disponibles de forma inmediata. Antes de comenzar a cotizar, las gestoras tendrán que obtener la autorización de los supervisores, resolver la custodia de los activos subyacentes y preparar la comercialización de los fondos.
CoinShares anticipa un comienzo modesto
James Butterfill, director de análisis de CoinShares, considera que el interés inicial será limitado. En su opinión, los primeros ETF de Bitcoin tailandeses podrían captar solo unas decenas de millones de dólares, una cifra muy alejada de las entradas de miles de millones que algunos podrían esperar ante una apertura regulatoria de este tipo.
El analista utiliza Hong Kong como referencia. Aunque ese mercado permite a los inversores acceder a productos de inversión vinculados a criptomonedas y cuenta con una importante base financiera internacional, sus ETF han reunido una parte reducida del capital mundial. Según los datos de CoinShares, el patrimonio global gestionado por productos cotizados de inversión en activos digitales rondaba los 172.900 millones de dólares a finales de septiembre. Hong Kong concentraba 733 millones, aproximadamente el 0,42% del total.
Para Butterfill, la comparación muestra que una regulación más flexible no garantiza por sí sola una llegada masiva de capital. Además, los inversores tailandeses ya cuentan con alternativas: pueden recurrir a fondos extranjeros o comprar criptomonedas directamente en plataformas de compraventa. Los ETF locales tendrán que competir ofreciendo ventajas claras, como un acceso más sencillo, menores costes o la posibilidad de operar a través de la bolsa del país.
MFC y ONE Asset Management parten con experiencia
Varias gestoras tailandesas ya han trabajado con productos vinculados a Bitcoin. MFC Asset Management lanzó en 2024 el Bitcoin ETF Tracker Fund (MBTCETF-UI), que invierte en el iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock, el mayor ETF de Bitcoin al contado del mundo por patrimonio gestionado. Este tipo de fondo mantiene Bitcoin directamente en cartera, mientras que el producto de MFC invierte en el fondo estadounidense.
Butterfill también menciona a ONE Asset Management, que en 2024 se convirtió en la primera entidad tailandesa autorizada para gestionar un fondo de inversión vinculado a un ETF de Bitcoin. La experiencia de ambas firmas las sitúa entre las posibles candidatas para poner en marcha los primeros productos cotizados en la bolsa local.
No obstante, ninguna de las dos ha confirmado que esté preparando un lanzamiento de ese tipo. El analista de CoinShares afirma que no ha recibido información al respecto. Tampoco se conoce cuándo empezarán a cotizar los primeros ETF de Bitcoin o Ethereum. Para las gestoras, el reto será atraer tanto a nuevos inversores como a quienes ya operan con criptomonedas y convencerles de trasladar parte de su exposición a fondos locales.











