El petróleo Brent ha caído más de un 5% en cuestión de horas, desde alrededor de 111 hasta 106 dólares por barril, tras conocerse que Estados Unidos e Irán habrían dado un visto bueno preliminar a una propuesta de paz. La posibilidad de reducir la tensión en Oriente Próximo ha impulsado también a los mercados: Bitcoin (BTC) sube un 2,4% en poco más de una hora, mientras el S&P 500 avanza un 0,68%, el Nasdaq 100 gana un 0,77% y el oro repunta un 0,49%.
El crudo pierde parte de la prima de riesgo
La información procede del diario catarí Al-Araby Al-Jadeed, que cita a fuentes conocedoras de las conversaciones. Según su versión, Washington y Teherán habrían aceptado preliminarmente una propuesta de compromiso presentada por Catar y Pakistán, países que participan como mediadores.
El plan contempla posibles concesiones para ambas partes. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) podría realizar inspecciones discretas en instalaciones nucleares iraníes. A cambio, Irán recuperaría parte de los 6.000 millones de dólares que mantiene congelados en Catar.
Pakistán estaría acelerando las gestiones. El jefe de su Ejército, Asim Munir, se encuentra en Teherán y, de acuerdo con el diario, ha trasladado personalmente la propuesta a las autoridades iraníes. La edición en inglés de la misma cabecera, The New Arab, ya había señalado el día anterior que se esperaba un avance relevante durante esta semana, aunque aquella información apenas tuvo impacto en el precio del petróleo.
El mercado sí ha reaccionado ahora porque cualquier indicio de desescalada reduce la prima de riesgo asociada al suministro energético. Desde el cierre del estrecho de Ormuz, los operadores han incorporado un sobreprecio al crudo ante la posibilidad de nuevas interrupciones. Por ese paso marítimo circula normalmente alrededor de una quinta parte del petróleo mundial.
Bitcoin lidera la reacción de los activos financieros
Bitcoin es el activo que ha respondido con mayor intensidad a la noticia. La criptomoneda ha registrado un avance del 2,4% en poco más de una hora, movimiento que se ha visto acelerado por las recompras forzosas de operadores que mantenían posiciones apalancadas.
La caída del petróleo también alivia una de las principales fuentes recientes de presión sobre la economía. El encarecimiento del barril se traslada primero a los carburantes y, posteriormente, a los costes de transporte y producción. Esa dinámica puede alimentar la inflación y llevar a los bancos centrales a mantener o endurecer los tipos de interés.
Un entorno monetario más restrictivo suele elevar los costes de financiación y hacer más atractivos los bonos soberanos considerados seguros, lo que presiona las valoraciones de acciones, oro y Bitcoin. Por eso, una eventual moderación del crudo está siendo interpretada por los operadores como una señal favorable para estos mercados.
El supuesto acuerdo aún no está confirmado
La reacción, sin embargo, se produce sobre una información preliminar y no confirmada oficialmente. Ni Estados Unidos ni Irán han validado por ahora el supuesto entendimiento. Además, Al-Araby Al-Jadeed pertenece a capital catarí y Catar participa directamente en la mediación, un elemento que conviene tener en cuenta al valorar el alcance de la noticia.
La liberación de los 6.000 millones de dólares tampoco sería una novedad completa. En junio, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, ya afirmó que esos fondos se recuperarían como parte de un acuerdo provisional. Aquel proceso, no obstante, terminó frustrándose después de que se rompiera el alto el fuego.
El calendario político estadounidense añade incertidumbre. Las elecciones legislativas de mitad de mandato están previstas para el 3 de noviembre y existe el temor de que el conflicto vuelva a intensificarse después. Mientras tanto, las amenazas continúan: el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, advirtió el sábado de que Irán se enfrenta a la destrucción si no abandona sus ambiciones nucleares en la mesa de negociación.










