Las stablecoins movieron 891.000 millones de dólares durante el tercer trimestre en una medición que excluyó las transferencias asociadas a exchanges y bots. La cifra procede de una investigación encargada por Coinbase y busca aislar una parte de la actividad considerada más representativa del uso de estos activos digitales.
Una cifra basada en transferencias filtradas
El dato no corresponde al volumen total registrado en las redes. El estudio contabiliza transferencias filtradas, después de retirar del cálculo los movimientos vinculados a plataformas de intercambio y a operaciones automatizadas mediante bots. Por tanto, los 891.000 millones de dólares describen una métrica específica y no deben interpretarse como una medida bruta de toda la actividad con stablecoins.
Este matiz es relevante en un mercado donde las estadísticas pueden variar de forma sustancial según qué operaciones se incluyan. Las transacciones de exchanges y los movimientos generados por sistemas automáticos pueden elevar el volumen agregado sin reflejar necesariamente el uso que la investigación pretende medir.
Una segunda estadística no es comparable
La referencia también distingue esta medición de otra estadística publicada por separado sobre la actividad fuera del horario habitual. Esa cifra corresponde a un periodo diferente y sí incluye operaciones automatizadas. Compararla directamente con los 891.000 millones del tercer trimestre llevaría a mezclar ventanas temporales y criterios de cálculo distintos.
La diferencia entre ambas métricas explica por qué una misma fuente puede ofrecer volúmenes que no son equivalentes. En este caso, la cifra trimestral debe leerse junto con sus filtros: excluye exchanges y bots, mientras que la estadística sobre actividad fuera de horario incorpora automatización y analiza otro periodo.
El alcance de la investigación
El trabajo fue encargado por Coinbase, un elemento que forma parte del contexto de la medición. La información disponible identifica el volumen filtrado y los principales criterios utilizados, pero no aporta un desglose adicional sobre las redes, las stablecoins concretas o la distribución de las transferencias.
El dato de 891.000 millones de dólares ofrece así una referencia sobre el movimiento de stablecoins bajo una metodología depurada, no una estimación universal de toda la actividad del sector. La forma de filtrar las operaciones y el periodo analizado son determinantes para interpretar cualquier comparación.











