Las acciones de Meta Platforms, matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, llegaron a caer un 7% este jueves en Wall Street pese a que la compañía presentó unos resultados trimestrales mejores de lo previsto. El giro se produjo después de una subida inicial del 9% y coincidió con la revelación de compromisos financieros futuros por unos 825.000 millones de dólares, vinculados principalmente a su estrategia de inteligencia artificial (IA).
El mercado pasa de celebrar las cuentas a mirar los costes
La reacción de los inversores cambió en pocas horas. Tras conocerse las cuentas, los títulos de Meta avanzaron con fuerza, pero el optimismo se desvaneció durante la sesión estadounidense. La acción llegó a situarse en torno a los 648 dólares, frente a los 697,52 dólares del cierre del miércoles.
The Kobeissi Letter estimó en unos 240.000 millones de dólares la diferencia entre la capitalización bursátil correspondiente al máximo del miércoles y la posterior caída. Esta cifra no equivale a una pérdida de ese importe en una sola jornada, sino que refleja el brusco retroceso desde el nivel máximo alcanzado previamente.
El foco del mercado se desplazó así desde la evolución trimestral del negocio hacia el volumen de recursos que Meta tendrá que comprometer para ampliar su infraestructura de IA. La compañía necesita centros de datos y una capacidad de procesamiento muy elevada para desarrollar sistemas avanzados, pero los inversores cuestionan cuánto tardarán esas inversiones en generar ingresos suficientes.
Compromisos por 825.000 millones de dólares
Según informó The Wall Street Journal, Meta comunicó este jueves que ha asumido compromisos futuros por aproximadamente 825.000 millones de dólares en arrendamientos y otros contratos de difícil cancelación. En julio, el importe se situaba cerca de los 700.000 millones. El aumento ronda, por tanto, los 125.000 millones de dólares en unos meses.
La cifra no representa un desembolso inmediato ni se pagará de una sola vez. Se trata de obligaciones adquiridas que se extenderán durante un periodo prolongado. Aun así, su magnitud ha añadido presión a la cotización porque eleva la exposición financiera de Meta a una estrategia cuyo retorno todavía no está definido.
La dirección tampoco concretó durante la reunión con analistas e inversores cuánto invertirá la compañía en 2027. Sí dejó claro que pretende mantener un ritmo elevado de gasto en inteligencia artificial durante los próximos años. Mark Zuckerberg, consejero delegado de Meta, mantiene de este modo su apuesta por reforzar la posición de la empresa mediante inversiones a gran escala en tecnología e infraestructura.
Una nueva clase de acciones y el papel de Zuckerberg
Meta anunció además que quiere crear una nueva clase de acciones sin derecho a voto. El objetivo es financiar sus planes de IA sin conceder a los nuevos accionistas la misma capacidad de decisión que tienen los actuales titulares de acciones con voto.
La medida también está relacionada, según The Wall Street Journal, con la situación personal de Zuckerberg en California. El máximo responsable de Meta se planteó abandonar el estado ante la posibilidad de que en noviembre se vote un impuesto sobre el patrimonio. La documentación de la compañía señala que Meta adoptó medidas para evitar su marcha.
En un momento dado, Zuckerberg llegó a amenazar con anunciar la venta de su vivienda de Palo Alto en un plazo de cuatro días. Posteriormente se alcanzó un acuerdo que le permite vender de inmediato el 20% de las nuevas acciones para hacer frente al impuesto si finalmente fuera necesario. El pacto subraya el peso que el fundador conserva en la estrategia y en la estructura de control de Meta, mientras Wall Street examina con más cautela el coste de sus ambiciones en IA.










