La potencia de cálculo de la red Bitcoin ha vuelto a superar los 1.000 exahashes por segundo (EH/s), su nivel medio más alto en siete meses. El repunte refuerza la seguridad del protocolo, pero llega acompañado de una paradoja: las grandes mineras cotizadas están retirando cada vez más equipos de la minería para destinarlos a servicios de inteligencia artificial (IA).
El boletín Miner Weekly, elaborado por BlocksBridge Consulting, sitúa la media móvil de siete días por encima de los 1.000 EH/s, una cota que no alcanzaba desde el 3 de marzo. Los datos de CryptoQuant fijaron la potencia del miércoles en torno a 1.050 EH/s, frente a los aproximadamente 726 EH/s registrados en julio.
La diferencia implica una recuperación cercana al 45% desde los mínimos del verano. El hashrate mide la capacidad de cálculo que los mineros aportan para resolver los procesos criptográficos de la red y validar bloques. En términos generales, una mayor potencia dificulta los ataques contra Bitcoin y eleva la competencia entre quienes buscan obtener la recompensa por bloque.
Una lectura alcista con una contradicción
Ki Young Ju, fundador y consejero delegado de CryptoQuant, interpretó el avance como una señal alcista indirecta. En una publicación difundida el 22 de octubre en X, sostuvo que los mineros están operando a plena capacidad y que el aumento del hashrate mejora tanto la seguridad de la red como los fundamentos de Bitcoin como reserva de valor.
El analista vinculó además la actividad de las empresas cotizadas con el respaldo de entidades financieras tradicionales. Desde su punto de vista, la capacidad de estas compañías para seguir operando y financiándose puede reflejar el interés de inversores institucionales. Aun así, esa interpretación no encaja por completo con la evolución reciente de las grandes mineras públicas.
Según BlocksBridge, la potencia de cálculo aportada por las compañías cotizadas ha caído un 23%. Durante el mismo trimestre, sus ingresos procedentes de servicios de IA y otras cargas de trabajo intensivas en cálculo aumentaron un 52%. La consultora calcula que equipos valorados en unos 1.500 millones de dólares podrían haber salido de la red Bitcoin.
Mineros pequeños y equipos de segunda mano
El aumento agregado del hashrate sugiere que parte de esa capacidad está siendo absorbida por otros operadores. Una posibilidad es que mineros más pequeños estén comprando equipos usados, incluso a través de proveedores como Sazmining. BlocksBridge, sin embargo, advierte de que no está claro qué proporción de esas máquinas procede realmente de las mineras cotizadas.
Algunas empresas del sector mantienen, además, sus planes de expansión. NIP Group (NIPG) está adquiriendo equipos ya operativos con una capacidad conjunta de 4,47 EH/s. Ese movimiento contrasta con la estrategia de las compañías que están trasladando recursos hacia centros de datos orientados a la inteligencia artificial.
Más competencia para los mineros que permanecen
La salida de parte de las grandes mineras no se ha traducido en un alivio claro para quienes continúan dedicándose a Bitcoin. La dificultad de minado, que la red ajusta aproximadamente cada dos semanas, aumentó un 5,92% el 16 de octubre. BlocksBridge prevé otro incremento del 5,16% en el próximo ajuste.
La presión se intensifica porque el precio de Bitcoin se encuentra más de un 25% por debajo del nivel de octubre de 2025, cuando el hashrate alcanzó su máximo histórico de 1.305 EH/s. La potencia actual está solo un 20% por debajo de aquel récord, lo que significa que los mineros compiten por unos ingresos menores con una capacidad de cálculo todavía elevada.
Si se cumple la previsión de BlocksBridge, producir cada bitcoin exigirá pronto alrededor de un 11,4% más de potencia que a comienzos de octubre. El dato dibuja una red más robusta desde el punto de vista técnico, pero también un entorno exigente para las empresas que siguen dependiendo de la minería como principal fuente de ingresos.










