Jordi Visser, veterano de Wall Street y actual responsable de Visser Labs, considera que las criptomonedas pueden ofrecer más oportunidades que las acciones vinculadas a la inteligencia artificial. Su tesis se apoya en el potencial de los agentes de IA, programas capaces de ejecutar pagos, comprar activos o realizar otras operaciones de forma autónoma mediante redes blockchain.
La valoración llega en un momento de creciente debate sobre el volumen de capital que las grandes tecnológicas están destinando a la inteligencia artificial. El sector ha generado fuertes ganancias para los inversores, pero también empieza a despertar dudas sobre la rentabilidad futura de unas inversiones que ascienden a decenas de miles de millones de dólares.
Las inversiones en IA elevan las dudas en Wall Street
El ecosistema de la inteligencia artificial reúne a compañías con perfiles muy distintos. Fabricantes de chips como Nvidia y Micron proporcionan la infraestructura necesaria para entrenar y ejecutar los modelos, mientras que empresas como Microsoft, Google y Oracle desarrollan centros de datos y ofrecen capacidad de procesamiento.
Este impulso ha contribuido a la buena evolución de los mercados tecnológicos. El Nasdaq, con una elevada exposición a este tipo de compañías, avanzó más de un 20% en 2025 y acumula una subida cercana al 14% en lo que va de año, según la información recogida en el análisis.
Sin embargo, los inversores empiezan a cuestionar cuánto tardarán las tecnológicas en recuperar el dinero destinado a ampliar su infraestructura. Oracle invirtió 55.700 millones de dólares durante su último ejercicio fiscal, frente a unos 32.000 millones generados por sus actividades operativas. La compañía captó además 43.000 millones de dólares mediante financiación con deuda.
Las dudas ya han tenido reflejo en Bolsa. El 22 de octubre, el Nasdaq cayó un 2,6% en una sola sesión y Meta perdió alrededor de un 7%. El debate se centra ahora en si los ingresos futuros asociados a la IA justificarán el tamaño de las inversiones actuales.
El papel de los agentes de inteligencia artificial
Visser cree que las acciones relacionadas con la IA tienen cada vez más dificultades para repetir las subidas de los últimos años. Las cien compañías de inteligencia artificial que sigue han ganado alrededor de un 40% este año, pero su volatilidad ya supera a la de Bitcoin (BTC).
El analista comenzó a reducir en mayo su posición en Micron, después de observar que inversores grandes y pequeños se estaban concentrando en los mismos valores tecnológicos. Su visión sobre la tecnología, no obstante, sigue siendo positiva. Lo que ha cambiado es su percepción sobre dónde pueden encontrarse las mayores oportunidades.
La pieza central de su planteamiento son los agentes de IA: sistemas capaces de actuar sin intervención constante de una persona. Visser sostiene que estos programas podrían utilizar criptomonedas y redes blockchain para ejecutar pagos automáticos, realizar transacciones internacionales o negociar activos financieros tokenizados.
En su opinión, el impacto de los agentes de IA sobre las criptomonedas podría ser comparable al que tuvieron los teléfonos inteligentes y la App Store en la expansión de la tecnología móvil. Desde esta perspectiva, la inteligencia artificial no solo impulsaría la demanda de capacidad informática, sino también el uso de activos digitales como instrumentos para operaciones automatizadas.
Bitcoin no queda al margen del riesgo bursátil
La hipótesis de Visser también tiene un punto débil: una caída de las acciones tecnológicas no implica necesariamente una subida de las criptomonedas. Bitcoin y el Nasdaq han mostrado durante años una relación estrecha. Ambos mercados retrocedieron con fuerza durante las caídas bursátiles de 2020 y 2022, y siguieron una dirección similar durante la recuperación de 2023 y 2024.
Desde 2025 se ha observado una divergencia más clara: mientras el Nasdaq continuó avanzando, Bitcoin perdió buena parte de las ganancias acumuladas anteriormente. Aun así, los dos activos siguen siendo sensibles al apetito por el riesgo y a la confianza de los inversores.
Visser reconoce que una corrección bursátil generalizada podría arrastrar al mercado de criptomonedas y llevar a Bitcoin de nuevo a sus mínimos recientes. No considera, sin embargo, que ese escenario implique necesariamente el final del ciclo alcista. Su tesis depende de que los agentes de IA conviertan las redes blockchain y las criptomonedas en una infraestructura útil para pagos y operaciones financieras autónomas.











