Binance asegura haber cubierto ya el 90% de las pérdidas asociadas al ciberataque del jueves, en el que fueron sustraídas criptomonedas por un valor aproximado de 6.300 millones de dólares. La plataforma está utilizando recursos propios y fondos de protección para restituir los saldos de sus clientes, mientras mantiene suspendidas las retiradas y continúa investigando el origen de la intrusión.
La plataforma moviliza fondos propios para respaldar los saldos
El porcentaje de pérdidas cubiertas ha aumentado desde el 80% comunicado el día anterior. Binance sostiene que ya dispone de reservas suficientes para respaldar todos los saldos de sus clientes en diez de las principales criptomonedas, entre ellas Bitcoin (BTC), Ethereum (ETH), XRP, Solana (SOL), BNB y las stablecoins USDT y USDC.
El 10% pendiente corresponde sobre todo a activos de menor capitalización, cuya reposición resulta más complicada. La compañía está adquiriendo esas criptomonedas en otras plataformas de negociación y directamente a grandes participantes del mercado, con el objetivo de que todos los saldos vuelvan a estar íntegramente respaldados.
Según la actualización difundida por Binance, la empresa ha destinado más de 6.340 millones de dólares de fondos propios a cubrir las pérdidas. De esa cantidad, unos 5.000 millones ya estaban disponibles en las mismas criptomonedas que fueron robadas durante el ataque.
Además, la colaboración con otras entidades ha permitido congelar alrededor de 3.000 millones de dólares en activos sustraídos. Binance aclara que esos fondos no se consideran recuperados y que esta cifra es independiente de los recursos aportados directamente por la compañía.
Las retiradas podrían reanudarse el 1 de noviembre
Binance suspendió temporalmente las retiradas después del ataque para revisar sus sistemas y limitar el riesgo de nuevos daños. El calendario provisional de la plataforma apunta a una reanudación a partir del domingo 1 de noviembre, previsiblemente de forma gradual y una vez completadas las comprobaciones de seguridad.
Para hacer frente a las pérdidas, la compañía está recurriendo a sus reservas, a una parte del fondo de seguros destinado a la negociación de futuros y al fondo de emergencia SAFU. Este último fue creado para proteger a los clientes en incidentes graves. Binance ha indicado que deberá reponerlo hasta alcanzar de nuevo aproximadamente 1.000 millones de dólares.
La plataforma también ha publicado nuevos datos sobre sus reservas. La prueba de reservas completa se difundirá el martes 3 de noviembre y permitirá a los clientes comprobar si sus saldos han sido incluidos en los cálculos comunicados por la empresa.
La investigación todavía no ha determinado la vía de entrada
El mecanismo utilizado por los atacantes sigue sin estar aclarado. Las primeras hipótesis apuntaban a que el acceso se había producido a través del portátil comprometido de un empleado, pero Binance afirma que la investigación ha identificado otras posibles vías de entrada.
La compañía sostiene que, por ahora, no existen indicios de que los atacantes hayan obtenido las claves privadas de los monederos de criptomonedas. El análisis se está realizando junto con expertos externos en seguridad.
Las firmas de análisis de blockchain TRM Labs y Chainalysis han relacionado el ataque con TraderTraitor, un grupo de ciberdelincuentes vinculado a Corea del Norte. No obstante, todavía no se han hecho públicas pruebas concluyentes que confirmen esa atribución.
Binance debe completar ahora la reposición de los activos que faltan y demostrar que sus sistemas ofrecen garantías suficientes antes de normalizar las retiradas. La publicación de la prueba de reservas será uno de los próximos hitos para evaluar el respaldo de los saldos de los clientes.










