Binance registró salidas netas de aproximadamente US$4.720 millones desde que reabrió los retiros el domingo 1 de noviembre, según el dato comunicado por la propia compañía a Reuters. Se trata de la mayor salida en dólares de la historia del exchange, aunque el ritmo de las retiradas cayó cerca de un 83% después de las primeras horas.
La cifra acumulada equivale a alrededor del 2,8% de los US$171.000 millones en activos que Binance tenía el 28 de octubre. El porcentaje es inferior al registrado durante episodios anteriores de tensión: en diciembre de 2022, la plataforma perdió un 6,2% de sus activos en una semana.
El grueso de las salidas se concentró al principio
Binance informó de que entre las 06:00 y las 15:30 UTC del 1 de noviembre procesó US$4.649 millones en retiros y US$1.010 millones en depósitos. El resultado fue una salida neta de US$3.640 millones durante esas primeras 9,5 horas, equivalente al 2,1% de sus activos.
El lunes 2 de noviembre, la compañía elevó el acumulado neto a US$4.720 millones y señaló que los depósitos de clientes alcanzaban US$2.700 millones. Reuters no precisó la hora exacta de ese segundo corte, por lo que la comparación del ritmo es aproximada. Aun así, los datos apuntan a una desaceleración clara: tras las primeras horas salieron unos US$1.080 millones netos en aproximadamente 17 horas, frente a los US$3.640 millones iniciales.
El ritmo estimado pasó de unos US$383 millones por hora a cerca de US$64 millones. Además, los depósitos ganaron peso frente a los retiros. En el primer tramo entraban unos 22 centavos por cada dólar que salía; en el acumulado comunicado por Binance, la relación subía a unos 36 centavos, aunque no está confirmado que ambos datos cubran exactamente la misma ventana temporal.
Por qué las cifras de Binance y DefiLlama no coinciden
En redes sociales circularon estimaciones de entre US$6.000 millones y US$7.000 millones. Esas cantidades proceden de DefiLlama, que mide el cambio neto en las billeteras que Binance publica en su prueba de reservas durante ventanas móviles de 24 horas. El indicador puede contar como salida los traspasos hacia direcciones nuevas que todavía no han sido etiquetadas.
DefiLlama registró una salida neta de US$4.050 millones el 1 de noviembre a las 16:37 UTC y de US$6.330 millones el 2 de noviembre a las 04:45 UTC. El máximo del día se situó cerca de US$7.000 millones, mientras que a las 16:51 UTC la lectura había bajado a US$3.290 millones. Binance calificó estas mediciones de inexactas.
Las ventanas se solapan y no pueden sumarse. La diferencia entre ambas metodologías ronda los US$2.600 millones, pero los datos públicos no permiten determinar qué parte responde a movimientos internos entre billeteras de Binance. La propia cifra del exchange tampoco está auditada.
Bitcoin, ether y stablecoins lideraron los retiros
Binance indicó que el mayor volumen retirado correspondió a USDT, seguido de USDC y bitcoin. Un análisis de CryptoQuant contabilizó 19.569 BTC, 154.147 ETH, US$1.960 millones en USDT y US$557 millones en USDC después de la reapertura. CoinGlass, por su parte, registró una reducción de 19.289 BTC en el saldo de Binance durante las primeras 24 horas.
La mayor parte de los fondos no parece haber terminado en otros grandes exchanges. Según DefiLlama, las diez plataformas que seguían a Binance por tamaño recibieron conjuntamente US$368 millones netos en una de las ventanas analizadas, apenas el 9,1% de los US$4.050 millones que salieron de Binance. El resto pudo dirigirse a billeteras de autocustodia, a exchanges no incluidos en ese seguimiento o a direcciones nuevas de la propia plataforma, pero no hay datos verificados que permitan precisar el destino.
En términos proporcionales, el episodio queda por debajo de la salida registrada en diciembre de 2022 y es comparable a la de junio de 2023, cuando Binance afrontó la demanda de la SEC. Las ventanas y las fuentes no son idénticas, por lo que la comparación es orientativa. Lo que sí reflejan los datos disponibles es una retirada excepcional por su volumen absoluto, concentrada sobre todo en las primeras horas y con una intensidad que se redujo con rapidez.












