Corea del Sur estudia elevar del 80% al 99% la proporción de criptomonedas que las plataformas de intercambio deben mantener en monederos fríos, sin conexión directa a internet. La propuesta llega después del ataque contra Binance del 29 de octubre, en el que los piratas informáticos robaron unos 6.300 millones de dólares en activos digitales, según la información difundida sobre el incidente.
La Comisión de Servicios Financieros de Corea del Sur (FSC) reunió el lunes, con carácter de urgencia, a las principales plataformas de intercambio y empresas de custodia de activos digitales del país. El supervisor analiza un endurecimiento de las obligaciones de seguridad, aunque todavía no ha adoptado una decisión definitiva.
Un umbral del 99% para los fondos de los clientes
La legislación surcoreana establece actualmente que al menos el 80% de los fondos de los clientes debe permanecer en monederos fríos. Estos sistemas almacenan las criptomonedas fuera de internet y, por tanto, reducen la exposición a ataques dirigidos contra infraestructuras conectadas.
La posibilidad que estudian los supervisores elevaría ese porcentaje hasta el 99%. Algunas grandes plataformas ya aplican una proporción similar, de acuerdo con los medios locales citados en la información. El objetivo sería limitar el volumen de activos accesible desde sistemas en línea y dificultar que un atacante pueda sustraer una cantidad elevada de fondos.
El debate, sin embargo, no se limita al porcentaje de activos almacenados sin conexión. La FSC también sopesa reforzar los permisos de acceso, los procedimientos de retirada y las reservas financieras exigidas a las plataformas de intercambio de criptomonedas.
Más protección, pero también posibles retrasos
Los monederos fríos aportan una capa adicional de seguridad, aunque hacen más compleja la gestión de las retiradas. Cuando un cliente solicita transferir sus fondos, la plataforma puede tener que mover previamente las criptomonedas desde el almacenamiento sin conexión a un monedero conectado a internet. Ese paso incorpora controles adicionales y puede alargar el proceso.
El impacto podría ser mayor en las plataformas pequeñas, que tendrían más dificultades para mantener suficiente liquidez operativa en los monederos conectados. La surcoreana Bithumb afrontó una situación similar en agosto, cuando las retiradas de algunas criptomonedas alternativas sufrieron retrasos de unas trece horas por la falta de fondos disponibles en línea.
Este tipo de demora puede resultar especialmente relevante durante episodios de fuertes caídas en el mercado. Un usuario que quiera trasladar sus activos con rapidez podría no disponer de ellos de inmediato si la plataforma mantiene una proporción muy elevada en almacenamiento fuera de línea.
El ataque también pone el foco en los controles internos
El incidente de Binance ha abierto además interrogantes sobre la arquitectura de seguridad de las plataformas. Haipo Yang, fundador de CoinEx, apuntó a posibles deficiencias en la separación de los sistemas informáticos, los controles de acceso adicionales y la autorización independiente de las transacciones.
El FBI estadounidense atribuyó el ataque al grupo de piratas informáticos norcoreano TraderTraitor, mientras que Corea del Norte negó su implicación. En este contexto, el supervisor surcoreano estudia una respuesta más amplia que el simple aumento de los fondos guardados en frío: la revisión incluiría la forma en que se conceden los permisos, cómo se procesan las retiradas y qué respaldo financiero deben mantener las plataformas para afrontar sus obligaciones con los clientes.











