Ethereum pierde un 7,84% frente a la apertura y afronta una jornada de presión vendedora, mientras los fondos cotizados (ETF) de Bitcoin y Ethereum registran salidas conjuntas de USD 530 millones. El retroceso se produce en un contexto de desplome bursátil y con un volumen de negociación que ya supera su promedio mensual.
El volumen aumenta mientras Ethereum se acerca al soporte
La caída de ETH no se limita al precio. La actividad negociadora también se ha intensificado: el volumen se sitúa por encima de su media mensual, una señal de que el movimiento está acompañado por una participación superior a la habitual.
El precio se aproxima además a referencias de soporte, niveles que el mercado suele vigilar para evaluar si la presión vendedora pierde fuerza o si el descenso puede prolongarse. La fuente, sin embargo, no identifica esos niveles ni permite determinar si han sido defendidos.
La lectura técnica continúa deteriorada. Esto apunta a un escenario de debilidad para Ethereum, aunque no ofrece por sí solo una confirmación sobre el siguiente movimiento del mercado. La información disponible tampoco incluye datos actualizados de derivados ni de actividad en cadena, por lo que no es posible valorar desde esas métricas la intensidad o la composición de la presión sobre ETH.
Los ETF afrontan salidas de USD 530 millones
La presión sobre el mercado también se refleja en los fondos de Bitcoin y Ethereum, que registran salidas por un total de USD 530 millones. El dato se conoce en paralelo al retroceso de los principales activos y al desplome bursátil mencionado en la fuente.
Las salidas muestran una retirada de capital de estos vehículos durante la jornada, pero la información disponible no desglosa cuánto corresponde a los fondos vinculados a Bitcoin y cuánto a los de Ethereum. Tampoco especifica si los reembolsos proceden de uno o varios productos concretos.
Con estos elementos, el mercado combina tres señales de tensión: una caída diaria del 7,84% en Ethereum, un volumen superior al promedio mensual y salidas relevantes de los ETF. El acercamiento a zonas de soporte será uno de los aspectos que los operadores seguirán de cerca, aunque la ausencia de datos sobre derivados y actividad en cadena limita el alcance del análisis.












