Estados Unidos ha sancionado a 41 empresas acusadas de contribuir al funcionamiento de la red de estafas vinculada a Prince Group. Según el Tesoro estadounidense, estas entidades ayudaron a ocultar la propiedad de activos y mantuvieron las operaciones del grupo.
Una red empresarial bajo sanciones
La medida afecta a compañías que, de acuerdo con la evaluación de las autoridades estadounidenses, desempeñaban un papel en la estructura operativa de Prince Group. El Tesoro sostiene que la red utilizaba estas entidades para encubrir quién controlaba determinados activos y para sostener sus actividades.
La acusación se centra, por tanto, no solo en las operaciones consideradas fraudulentas, sino también en la infraestructura empresarial que habría permitido mantenerlas en funcionamiento. La información disponible no detalla la identidad de las 41 empresas ni especifica qué actividades realizaba cada una.
Bloqueo de los activos afectados
Las sanciones activan las restricciones previstas por la normativa estadounidense. En concreto, los activos sujetos a las reglas aplicables deben quedar bloqueados. Esto implica que no pueden realizarse operaciones con ellos dentro del ámbito de aplicación de esas medidas.
El anuncio del Tesoro presenta a las 41 compañías como parte de la red que habría permitido ocultar la titularidad y prolongar las operaciones de Prince Group. La información difundida no aporta más detalles sobre el alcance financiero de la red, las jurisdicciones implicadas o posibles actuaciones adicionales.












