Core Scientific ha anunciado que abandonará la minería de Bitcoin antes de que termine 2026, después de que la colocación para clientes de centros de datos representara cerca del 92% de sus ingresos trimestrales. La compañía orienta así su negocio hacia la infraestructura vinculada a la inteligencia artificial (IA), un segmento que, según la propia empresa, ofrece contratos e ingresos más previsibles.
Un giro acelerado hacia los centros de datos
El dato de ingresos muestra el peso que ya tiene esta actividad dentro de Core Scientific. La colocación para clientes de centros de datos se ha convertido en la principal fuente de facturación, muy por encima de la minería de Bitcoin, y ha llevado a la empresa a plantear la salida de este último negocio en un plazo inferior a dos años.
La estrategia pasa por aprovechar la demanda de infraestructura asociada a la IA. Frente a la exposición de la minería a la evolución del mercado de Bitcoin, la compañía busca apoyarse en acuerdos con clientes y contratos de mayor visibilidad. La fuente, no obstante, no detalla el calendario exacto de la retirada ni cómo se ejecutará el cierre de las operaciones mineras.
Más previsibilidad, pero también concentración
El cambio no elimina los riesgos para Core Scientific. La empresa quedará expuesta a un inquilino principal, a la entrega de capacidad futura y a una deuda de largo plazo de aproximadamente 4.300 millones de dólares. Estos elementos condicionarán la transición hacia el negocio de centros de datos y la capacidad de convertir los contratos previstos en ingresos efectivos.
La decisión refleja la transformación de una compañía conocida por su actividad minera hacia un operador de infraestructura para cargas de trabajo de IA. Por ahora, el dato disponible es que la nueva línea de negocio ya concentra casi toda su facturación trimestral y que Core Scientific pretende dejar atrás la minería de Bitcoin antes de finalizar 2026.












