Bitcoin ha comenzado a seguir la misma trayectoria bajista que el oro tras varias semanas de avances, una sincronía que vuelve a poner en duda la resistencia de la criptomoneda ante una eventual corrección más profunda. El metal precioso ha perdido un 8,81% desde su máximo del 25 de agosto, mientras que Bitcoin ha retrocedido un 6,30% desde el techo alcanzado el 28 de agosto.
El oro ha sido el primero en girarse a la baja
El oro pasó de rondar los 4.700 dólares, su nivel más alto desde el 14 de mayo, a marcar hoy un mínimo de 4.282 dólares. Con este movimiento, el metal ha borrado por completo la subida registrada tras las medidas anunciadas por el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent. Su precio se encuentra ahora en niveles no vistos desde el 6 de agosto.
Bitcoin, por su parte, cayó desde los 81.500 dólares del 28 de agosto hasta un mínimo de 76.300 dólares. Aunque el retroceso es menor en términos porcentuales, la criptomoneda mantiene todavía una subida cercana al 20% desde el repunte asociado a esas medidas. La diferencia es relevante porque Bitcoin suele experimentar movimientos más amplios que el oro.
Una comparación difundida por la cuenta Coin Signals en la red social X apunta precisamente a ese riesgo. Según su lectura, el oro subió aproximadamente un 20% tras romper un largo rango lateral y Bitcoin respondió después con un avance cercano al 40%. Ahora, tras la caída del metal, la cuenta plantea que Bitcoin podría afrontar un descenso de entre el 10% y el 20%. Se trata de una previsión de mercado, no de un escenario confirmado.
La deuda estadounidense vuelve al centro del debate
El movimiento de ambos activos comenzó a tomar forma el 19 de agosto, cuando el Tesoro estadounidense anunció que duplicaría las recompras de bonos del Estado a largo plazo. La decisión llegó después de que la rentabilidad de la deuda a 30 años alcanzara su nivel más alto desde 2007.
El importe de las recompras no fue el único elemento relevante para el mercado. La señal apuntaba a una estrategia basada en emitir más deuda a corto plazo para recomprar bonos de mayor duración y, en última instancia, volver a financiarse a tipos más bajos. La deuda pública de Estados Unidos lleva décadas aumentando debido a los déficits presupuestarios persistentes, una dinámica que alimenta el debate sobre la pérdida de valor del dólar.
En ese contexto, el oro y Bitcoin se presentan como activos escasos que algunos inversores utilizan como cobertura frente a ese deterioro monetario y fiscal. Bessent trató después de calmar en varias ocasiones al mercado de bonos, mientras se conocía que el Gobierno podría emplear su propia cuenta para financiar más recompras. Sin embargo, las rentabilidades a largo plazo han seguido subiendo.
La rentabilidad del bono estadounidense a diez años ya supera el nivel previo al 19 de agosto. El encarecimiento del petróleo, relacionado en parte con la nueva escalada de la guerra con Irán, también ha contribuido a ese repunte de los rendimientos.
Bitcoin afronta una zona técnica delicada
La criptomoneda ha salido a la baja de un patrón de hombro-cabeza-hombro y permanece cerca de una zona considerada importante por el análisis técnico recogido en la fuente. Si no recupera pronto el nivel marcado por la denominada línea blanca, el precio podría dirigirse hacia los 72.000 dólares.
La magnitud potencial del movimiento se explica también por el tamaño relativo de ambos mercados. El valor total de todos los bitcoins se estima en 1,55 billones de dólares, frente a unos 30,4 billones correspondientes al oro existente sobre la superficie. La menor capitalización de Bitcoin ayuda a entender por qué sus variaciones suelen ser más acusadas.
El próximo elemento capaz de alterar esta dinámica será el informe de empleo de Estados Unidos, cuya publicación está prevista para el viernes. Unos datos decepcionantes reducirían la probabilidad de una subida de tipos este mes, algo que presionaría al dólar y podría favorecer al oro y a Bitcoin. Si la criptomoneda vuelve a amplificar el movimiento del metal, como ocurrió durante el rally, la corrección desde los niveles actuales podría ser considerable.











