El Banco Central Europeo (BCE) se encamina a elevar este jueves la facilidad de depósito del 2,25% al 2,50%, un movimiento que los mercados financieros ya descuentan con una probabilidad cercana al 99%. La subida de 25 puntos básicos apenas genera dudas entre los economistas. La atención se concentra ahora en la estrategia posterior, condicionada por el repunte de la energía y la incertidumbre provocada por la guerra entre Estados Unidos e Irán.
La decisión será relevante no solo para las acciones y los bonos. Los activos de riesgo, entre ellos Bitcoin (BTC) y otras criptomonedas, también pueden reaccionar a los cambios en las expectativas sobre los tipos de interés, aunque la fuente no anticipa una dirección concreta para sus precios.
La inflación vuelve a alejarse del objetivo del BCE
La principal razón para la subida prevista es el nuevo avance de la inflación en la zona euro. Según la estimación preliminar de Eurostat, el índice general pasó del 2,9% al 3,3% en agosto, claramente por encima del objetivo del 2% que persigue el banco central.
El encarecimiento de la energía explica buena parte de ese repunte. Los precios energéticos aumentaron un 14,3% interanual en agosto, frente al 10,3% de julio. Sin embargo, la evolución de la inflación subyacente ofrece una lectura menos intensa: este indicador, que excluye energía y alimentos por su mayor volatilidad, bajó del 2,5% al 2,4%.
Ese contraste complica el diagnóstico del BCE. La institución debe evitar que el shock energético se traslade a los salarios, los servicios y el resto de bienes, pero también corre el riesgo de endurecer demasiado las condiciones financieras si el repunte de precios resulta temporal.
Ulrike Kastens, economista sénior de DWS, espera una subida de 25 puntos básicos porque todavía existe riesgo de que la inflación siga aumentando. Joachim Schallmayer, de DekaBank, comparte esa previsión y sostiene que Christine Lagarde ya había señalado en julio que las condiciones para elevar los tipos estaban dadas, salvo un deterioro significativo de los datos económicos.
El mercado prevé más movimientos, pero no hay consenso
Después del incremento del jueves, la incertidumbre es mayor. El mercado de swaps descuenta casi dos subidas adicionales de 0,25 puntos porcentuales durante los próximos doce meses. Una podría producirse en diciembre y otra, posiblemente, en el segundo o tercer trimestre de 2027.
No todos los economistas consideran probable ese escenario. Leo Barincou, economista sénior de Oxford Economics, da prácticamente por segura la subida prevista, pero cree prematuro asumir una tercera, ya que la presión subyacente sobre los precios continúa siendo limitada.
Carsten Brzeski, de ING, cuestiona incluso la conveniencia de seguir subiendo los tipos si la inflación continúa impulsada principalmente por la energía. Además, la rentabilidad de los bonos ya ha aumentado, lo que endurece automáticamente la financiación para empresas, administraciones públicas y hogares.
Por ese motivo, DWS espera que la facilidad de depósito permanezca en el 2,50% durante un periodo prolongado, posiblemente hasta septiembre de 2027. DekaBank también anticipa una pausa extensa tras la reunión del jueves.
El petróleo y el gas marcarán el margen de maniobra
El mayor riesgo para esta estrategia es que el encarecimiento energético genere efectos de segunda ronda: salarios más elevados y nuevas subidas de precios por parte de las empresas. Los economistas consultados señalan que, por ahora, hay pocos indicios de ese proceso. El crecimiento salarial sigue siendo relativamente moderado y la competencia limita la capacidad de trasladar todos los costes al consumidor.
La evolución del petróleo y el gas puede alterar rápidamente ese equilibrio. El precio del gas TTF neerlandés superó a comienzos de septiembre los 72 euros por megavatio hora, su nivel más alto en más de tres años y medio. Europa afronta esta situación con unas reservas de gas natural relativamente bajas.
Schallmayer prevé que el Brent descienda hacia los 80 dólares por barril a finales de año y se sitúe alrededor de los 70 dólares dentro de doce meses. No obstante, nuevos ataques contra infraestructuras energéticas podrían llevar el crudo por encima de los 100 dólares.
El BCE publicará también nuevas previsiones de inflación y crecimiento. En junio proyectaba una inflación media del 3% en 2026, del 2,3% en 2027 y del 2% en 2028. Para la economía, anticipaba avances del 0,8%, el 1,2% y el 1,5%, respectivamente. El petróleo, el gas y los salarios determinarán cuánto margen conserva el banco central para actuar después del jueves.










