El G7 ha reclamado una migración urgente hacia sistemas de criptografía poscuántica, un llamamiento que, aunque no menciona de forma explícita a los activos digitales, coloca a Bitcoin y Ethereum dentro del debate sobre la adaptación de las infraestructuras criptográficas.
Un aviso que también alcanza al ecosistema cripto
La declaración del grupo de las principales economías no cita a Bitcoin ni a Ethereum. Sin embargo, la urgencia con la que plantea el cambio deja expuesto el punto en el que se encuentran ambos activos dentro de esta carrera tecnológica: sus sistemas forman parte de un entorno digital que debe prepararse para la evolución de las capacidades de computación.
El núcleo del mensaje del G7 es la necesidad de abandonar progresivamente la criptografía actual y adoptar alternativas diseñadas para resistir amenazas asociadas a la computación cuántica. La fuente no detalla calendarios, estándares concretos ni medidas específicas para las redes de Bitcoin y Ethereum.
La cuestión queda abierta para Bitcoin y Ethereum
La ausencia de una mención directa no elimina la relevancia del aviso para el sector. Bitcoin y Ethereum aparecen como referencias centrales cuando se analiza qué redes y activos podrían verse afectados por una transición hacia criptografía poscuántica. El llamamiento del G7 funciona, por tanto, como una señal sobre la necesidad de evaluar esa adaptación, aunque no fija todavía una hoja de ruta para ninguno de los dos protocolos.
El alcance práctico de la recomendación dependerá de cómo evolucione la tecnología y de las decisiones que adopten los responsables de cada red. Por ahora, el dato confirmado es el llamado del G7 a migrar con urgencia, junto con el hecho de que esa advertencia también proyecta una interrogante sobre la preparación de Bitcoin y Ethereum ante la carrera poscuántica.











