Francia no se encuentra ante un riesgo económico catastrófico, pero debe adoptar medidas para reducir su déficit público. Así lo afirmó el gobernador del Banco Central de Francia, Emmanuel Moulin, después de que el Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos (INSEE) revisara a la baja sus previsiones para la economía del país.
El crecimiento previsto se reduce al 0,4%
El INSEE pronostica ahora que la segunda mayor economía de la zona euro crecerá apenas un 0,4% este año. La revisión, comunicada el jueves, dibuja un escenario más débil para la actividad económica francesa.
En este contexto, Moulin señaló que Francia no afronta una situación de peligro económico catastrófico. No obstante, subrayó la necesidad de que el Gobierno actúe para contener y reducir el déficit público.
La prioridad pasa por las cuentas públicas
Las declaraciones del gobernador vinculan la revisión de las perspectivas de crecimiento con la situación de las finanzas públicas, aunque no detallan qué medidas concretas debería aplicar el Ejecutivo ni fijan un calendario para reducir el déficit.
El mensaje llega en un momento de menor dinamismo previsto para la economía francesa. Con una expansión estimada del 0,4%, el margen para mejorar las cuentas públicas mediante un crecimiento más sólido se reduce, según reflejan las nuevas previsiones del INSEE.
Moulin defendió así una respuesta centrada en el ajuste del déficit, al tiempo que descartó describir la situación económica del país como una catástrofe.











