Las empresas cotizadas que convirtieron el bitcoin (BTC) en el eje de su tesorería han perdido más de 80.000 millones de dólares de capitalización bursátil desde mediados del año pasado, según un análisis del Financial Times. El valor conjunto de las 50 mayores compañías con bitcoin en balance ha pasado de 150.000 millones de dólares en julio de 2025 a 67.000 millones en la actualidad.
La caída pone en cuestión una estrategia que nació con el objetivo de impulsar las cotizaciones. Estas empresas empezaron a comprar bitcoin para diferenciarse en Bolsa y atraer capital, pero el mecanismo se ha vuelto en su contra a medida que la criptomoneda ha perdido valor y la financiación se ha encarecido o se ha vuelto más difícil de obtener.
Una estrategia inspirada en Strategy
El modelo tomó como referencia a Michael Saylor, que transformó a partir de 2020 su compañía de software en una empresa centrada en acumular bitcoin. Strategy financió las compras mediante emisiones de deuda y acciones, y durante la subida de la criptomoneda su cotización también se revalorizó con fuerza.
El ejemplo fue replicado por cientos de compañías. Entre ellas figuraban una cadena española de cafeterías, un vendedor japonés de ropa y un fabricante estadounidense de baterías. En distintos grados, estas empresas relegaron su actividad original para convertir la adquisición de bitcoin en el principal argumento de su estrategia corporativa.
Al principio, los anuncios de nuevas compras solían provocar avances en Bolsa. La expectativa de que la compañía acumulara más bitcoin atraía a inversores y facilitaba nuevas ampliaciones de capital o emisiones de deuda. Ese círculo permitía seguir comprando y reforzaba la exposición al activo.
El efecto inverso cuando cae el bitcoin
El problema es que el modelo necesita una entrada constante de financiación. Mientras los inversores mantienen el interés y el precio del bitcoin sube, las compañías pueden captar recursos para ampliar sus reservas. Cuando la cotización de la criptomoneda baja, sin embargo, el efecto se invierte: cae el valor de los activos, se deteriora la percepción del mercado y las acciones de las empresas sufren todavía más.
El bitcoin ha retrocedido alrededor de un 30% en los últimos doce meses, hasta situarse cerca de los 78.000 dólares, de acuerdo con la fuente. Las empresas con tesorería en bitcoin han caído más que la propia criptomoneda, en parte porque muchas utilizaban apalancamiento y sus cotizaciones se volvieron especialmente sensibles a los movimientos del activo.
El análisis del Financial Times señala que 43 de las 50 compañías cotizan ya por debajo del nivel que tenían antes de adoptar el giro hacia el bitcoin. En 35 casos, la caída alcanza al menos la mitad de su valor bursátil. En total, solo en los últimos doce meses se han evaporado 57.000 millones de dólares de capitalización conjunta.
Las mayores tesorerías ya venden bitcoin
El cambio también se observa en los flujos de compra. En julio, las 50 mayores empresas cotizadas con bitcoin vendieron en conjunto 2.500 unidades más de las que adquirieron. Esa diferencia representaba unos 160 millones de dólares.
Incluso Strategy ha recurrido a las ventas. La compañía se desprendió de casi 7.000 bitcoins entre finales de junio y mediados de agosto por unos 430 millones de dólares, según el análisis, para disponer de efectivo con el que pagar a los tenedores de instrumentos con intereses.
La decisión resulta especialmente significativa por la postura que Saylor había mantenido durante años, resumida en la idea de “no vender nunca”. Ahora sostiene que esa afirmación se refería principalmente a sus tenencias personales y no necesariamente a las de Strategy como empresa cotizada. El episodio ilustra la principal limitación del modelo: una estrategia basada en acumular bitcoin puede necesitar venderlo cuando la financiación deja de fluir con la misma facilidad.











