El sentimiento del mercado de criptomonedas ha dado un giro brusco: el Crypto Fear and Greed Index alcanzó el 25 de agosto los 74 puntos, su nivel más alto desde octubre de 2025, mientras Bitcoin (BTC) acumulaba una subida semanal del 23%. Sin embargo, la recuperación todavía no cuenta con una confirmación clara por parte de los grandes inversores.
El mercado pasa del miedo a la codicia en pocos días
El índice elaborado por Alternative.me, uno de los principales indicadores para medir el ánimo de los participantes en el mercado cripto, llegó a 74 puntos el 25 de agosto. Su escala va de cero, que representa miedo extremo, a cien, asociado con una codicia extrema. Desde entonces, la lectura ha retrocedido ligeramente hasta los 65 puntos.
El nivel alcanzado el lunes fue el más elevado desde el 5 de octubre de 2025. En aquella ocasión, Bitcoin marcó al día siguiente su máximo histórico, aunque el indicador no permite por sí solo establecer una relación directa entre ambas circunstancias.
La velocidad del cambio destaca especialmente después de varios meses de pesimismo. Hasta el 19 de agosto, el índice había permanecido 106 días consecutivos por debajo de los 50 puntos. Desde que Alternative.me comenzó a publicarlo a diario, en 2018, solo se habían registrado dos periodos negativos más prolongados.
El balance del año también refleja ese contraste. Desde el 18 de enero, el índice se situó por debajo de 50 en 213 de los 214 días señalados en los datos disponibles. La única excepción fue el 5 de mayo, cuando registró una lectura neutral. La media de 2026 se mantiene en 24,2 puntos y el mínimo se produjo el 12 de febrero, con una lectura de 5. El indicador, además, no había superado los 60 puntos desde el 15 de enero.
Las liquidaciones aceleran el rebote de Bitcoin
El cambio de escenario se produjo después de varios movimientos en el mercado de deuda estadounidense. El 19 de agosto, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos duplicó el tamaño de sus operaciones de recompra de deuda pública a largo plazo, con un mínimo de 4.000 millones de dólares por operación. La medida sorprendió a los operadores que esperaban nuevas caídas de precios.
Al día siguiente, las liquidaciones de posiciones cortas alcanzaron los 2.740 millones de dólares. En total, 172.202 operadores vieron cerradas sus posiciones de forma forzosa. La presión sobre quienes apostaban por descensos continuó durante la sesión siguiente, con otros 1.060 millones de dólares en posiciones cortas liquidadas. En el lado alcista, las posiciones largas cerradas sumaron alrededor de 174,41 millones de dólares.
Bitcoin reaccionó con fuerza a ese desequilibrio. El 26 de agosto cotizaba en torno a los 78.880 dólares, tras avanzar un 23% en una semana. Pese al rebote, el activo todavía se encontraba aproximadamente un 37% por debajo de su máximo histórico, según los datos recogidos en la fuente.
La demanda institucional aún no confirma la recuperación
La mejora del sentimiento no se ha trasladado por completo a los indicadores que siguen la actividad de los grandes inversores. Los fondos cotizados de Bitcoin en Estados Unidos continúan siendo vendedores netos en el conjunto de 2026. Sus tenencias conjuntas se han reducido en unos 92.000 BTC, de acuerdo con los datos disponibles.
También permanece en terreno negativo la prima de Coinbase para Bitcoin y Ethereum (ETH). Este indicador compara los precios de ambos activos en Coinbase con los de otras grandes plataformas y se utiliza como una referencia de la demanda estadounidense. La prima mejoró durante agosto, pero todavía no había conseguido superar el nivel cero.
El resultado es un mercado con un ánimo mucho más optimista, impulsado por el rebote de Bitcoin y las liquidaciones de posiciones bajistas, pero sin una señal equivalente de compra institucional. Por ahora, la codicia ha regresado antes que la convicción de los grandes inversores.










