Nvidia registró unos ingresos de 96.200 millones de dólares en el segundo trimestre, por encima de los 92.200 millones que esperaba Wall Street. El beneficio ajustado por acción también superó las previsiones y la compañía anticipa que su facturación alcanzará alrededor de 108.000 millones de dólares en el próximo trimestre, casi 4.000 millones más que la estimación de los analistas.
Los centros de datos concentran el crecimiento
La cifra de negocio de Nvidia aumentó un 106% respecto al mismo periodo del año anterior. El beneficio ajustado por acción se situó en 2,22 dólares, frente a los 2,10 dólares previstos, lo que representa un incremento interanual del 120%.
El beneficio neto ajustado alcanzó los 54.000 millones de dólares, un 118% más, mientras que el beneficio operativo fue de 64.000 millones. El margen bruto ajustado quedó en el 75%, en línea con las expectativas del mercado. El dato refleja que la compañía mantiene una elevada rentabilidad pese al fuerte aumento de su actividad.
El principal motor del negocio continúa siendo la división de centros de datos. Nvidia obtuvo en ella unos ingresos de 89.000 millones de dólares, por encima de los 85.800 millones que anticipaban los analistas. El crecimiento interanual de esta unidad fue del 117% y su peso ya supera el 92% de los ingresos totales.
La evolución confirma la dependencia de Nvidia respecto al despliegue de infraestructura para inteligencia artificial. Por ahora, las cifras no reflejan una pérdida de impulso en la inversión destinada a esa infraestructura, aunque la reacción de Wall Street dependerá también de las explicaciones de la empresa sobre la demanda futura.
Una previsión de 108.000 millones para el próximo trimestre
La compañía espera facturar alrededor de 108.000 millones de dólares en el trimestre actual, con una posible desviación del 2%. La previsión supera los 104.200 millones que manejaba el consenso de analistas. Nvidia estima además que el margen bruto ajustado se situará en torno al 74%.
Hay un matiz relevante en esa proyección: no incorpora ingresos procedentes de chips para centros de datos destinados a China. Por tanto, los 108.000 millones de dólares se calculan sobre el resto de mercados.
Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, considera que la inteligencia artificial ha alcanzado un punto de inflexión. Según su valoración, estas tecnologías ya realizan tareas útiles, los tokens son productivos y rentables, y la capacidad de cómputo se está transformando en ingresos. Se trata de una interpretación de la dirección de la compañía, no de una garantía sobre la evolución futura del negocio.
Vera Rubin y la posición financiera
La nueva generación de chips Vera Rubin también forma parte de la estrategia de crecimiento. Nvidia afirma que su plataforma ya avanza hacia la producción completa y que los primeros racks están operativos en socios de la compañía.
En el plano financiero, Nvidia contaba con 22.400 millones de dólares en efectivo y generó 21.300 millones de flujo de caja libre durante el trimestre. La empresa devolvió alrededor de 26.000 millones de dólares a sus accionistas y todavía dispone de unos 99.000 millones dentro del programa vigente para ese objetivo.
Los resultados mantienen abiertas las dudas sobre cuándo podría moderarse el auge de la inteligencia artificial. Nvidia sigue creciendo a tasas superiores al 100% interanual y, al menos por ahora, sus previsiones vuelven a situarse por encima de lo que esperaba el mercado. La atención se centra ahora en la reacción de la acción y en los comentarios de la compañía sobre la demanda de infraestructura, Vera Rubin y los próximos trimestres.










