Shein terminó prácticamente sin cambios su debut en la Bolsa de Hong Kong, aunque la sesión estuvo marcada por una caída de hasta el 10% en las primeras horas. La acción llegó a tocar los 43,80 dólares de Hong Kong, frente a los 48,56 dólares de Hong Kong fijados para la colocación, antes de recuperar terreno y cerrar en 48,50 dólares de Hong Kong, unos 6,20 dólares al cambio.
La cotización se sostuvo por debajo del precio de colocación
La recuperación no fue únicamente resultado de la demanda del mercado. Goldman Sachs, uno de los bancos de la operación, actuó como gestor de estabilización poco antes del cierre, según informó el Financial Times. Esta figura permite a las entidades que coordinan una salida a bolsa comprar acciones cuando la cotización se debilita, con el objetivo de contener la presión vendedora.
La práctica está contemplada en el folleto de la operación. Los bancos colocadores venden inicialmente más acciones de las disponibles y pueden recomprar después esa diferencia. De este modo generan demanda adicional cuando el precio cae, aunque no pueden adquirir títulos por encima del precio de colocación. En la práctica, la intervención suele contribuir a que la cotización quede temporalmente anclada en ese nivel o por debajo.
Shein captó 13.600 millones de dólares de Hong Kong con la venta de aproximadamente 280 millones de acciones, equivalentes a unos 1.700 millones de dólares. Tras la operación, la compañía quedó valorada en algo más de 26.000 millones de dólares, muy por debajo de los casi 100.000 millones que llegó a alcanzar en 2022.
El mercado pone en duda el ritmo de crecimiento
La acogida refleja las dudas sobre la capacidad de Shein para mantener el ritmo de expansión que impulsó su valoración en los últimos años. Las nuevas reglas comerciales en Estados Unidos y la Unión Europea presionan un modelo basado en el envío de paquetes pequeños directamente al consumidor. Al mismo tiempo, Temu compite por el mismo segmento de compradores.
Estados Unidos eliminó en mayo del año pasado la norma de minimis, que permitía la entrada sin aranceles de paquetes con un valor inferior a 800 dólares. En la Unión Europea, desde julio se aplican tres euros por cada paquete pequeño. Estos cambios añaden costes e incertidumbre a una estructura que depende en buena medida de los envíos transfronterizos.
Los resultados también muestran un deterioro. El beneficio neto cayó hasta los 2.000 millones de dólares, después de haber alcanzado un máximo de 3.400 millones en 2024. El margen neto pasó del 8,7% al 4,9%, mientras que en el primer trimestre la empresa registró pérdidas de 99 millones de dólares.
Menor demanda relativa que en otras salidas asiáticas
La demanda previa a la cotización fue desigual. Los inversores minoristas cubrieron 5,63 veces el tramo que tenían asignado, frente a las 2,59 veces del segmento institucional. Son niveles alejados de los registrados en algunas de las salidas a bolsa asiáticas más solicitadas, que han llegado a alcanzar una sobresuscripción de cientos de veces.
William Bratton, responsable de análisis de renta variable para Asia-Pacífico en BNP Paribas, atribuye parte de esa diferencia a la preferencia actual de los inversores por las compañías tecnológicas frente a los valores de consumo. Las recientes salidas a bolsa del fabricante de chips de memoria CXMT y de la empresa de robótica Unitree, que subieron más de un 400% en su debut, ilustran ese sesgo.
Kenny Ng, estratega de Everbright Securities International, señaló que el mercado mantiene una actitud de espera ante la evolución de la política comercial internacional y la recuperación de la confianza del consumidor mundial. Además, solo alrededor del 5% de las acciones de Shein cotiza libremente y los grandes inversores afrontan un periodo de bloqueo de seis meses. Cuando termine, el mercado tendrá una referencia más clara sobre la valoración que está dispuesto a conceder a la compañía.












