Ripple Labs se ha convertido en la principal posición de C1 Fund, un fondo de inversión estadounidense cotizado que destina el 17,5% de su patrimonio neto a acciones de la compañía detrás de XRP. La participación supera ligeramente a la inversión en Payward, la matriz de Kraken, que representa el 16,9% del fondo.
La exposición de C1 Fund no es directa a XRP. El vehículo posee acciones de Ripple Labs, una empresa que todavía no cotiza en bolsa. Para los inversores del fondo, esto supone una vía indirecta para participar en la evolución de una de las principales compañías del sector de los activos digitales.
Ripple adelanta a Kraken en la cartera
C1 Fund comunicó la nueva distribución de sus activos al publicar sus resultados trimestrales. A finales de junio, Ripple Labs concentraba el 17,5% del patrimonio neto del fondo, frente al 16,9% correspondiente a Payward. Entre ambas posiciones reúnen más de un tercio de la cartera.
El fondo está estructurado como un vehículo cerrado, con un número fijo de acciones que se negocian en bolsa. Su estrategia consiste principalmente en invertir en empresas de criptomonedas que aún no han dado el salto a los mercados públicos, en lugar de comprar directamente monedas digitales.
La cartera incluye actualmente participaciones en once compañías. Además de Ripple y Kraken, figuran empresas como BitGo, Chainalysis y ConsenSys. A finales de 2025, el fondo tenía inversiones en siete compañías, por lo que su exposición se ha ampliado desde entonces.
El patrimonio neto total de C1 Fund ascendía a 42,6 millones de dólares a finales de junio. Esta cifra equivalía a un valor liquidativo de 6,49 dólares por acción.
Una brecha del 56% entre la acción y los activos
La cotización del fondo se situaba en 2,87 dólares por acción, alrededor de un 56% por debajo de su valor liquidativo. Con ese precio, el conjunto de C1 Fund tenía una valoración bursátil aproximada de 19,1 millones de dólares, frente a los 42,6 millones de dólares atribuidos a sus activos subyacentes.
El consejo de administración ha autorizado un programa de recompra de acciones propias por un máximo de 3 millones de dólares. Hasta julio incluido, el fondo había adquirido 249.300 títulos a un precio medio cercano a 3,31 dólares por acción, también por debajo del valor liquidativo comunicado.
La diferencia entre el precio de mercado y el valor de los activos es una de las cuestiones centrales para los accionistas de un fondo cerrado. En este caso, la magnitud de la brecha está condicionada, entre otros factores, por el hecho de que varias de las compañías de la cartera todavía no cotizan en mercados públicos.
La futura cotización de Ripple, aún sin fecha
Algunas participadas sí han avanzado hacia una posible salida a bolsa. Según C1 Fund, Blockchain.com y Kraken han presentado documentación confidencial ante los reguladores con vistas a una eventual oferta pública. BitGo, por su parte, debutó en bolsa en enero.
La situación de Ripple es diferente. La empresa no ha dado, según el comunicado del fondo, un paso comparable y C1 Fund no aportó nueva información sobre posibles planes para cotizar. Una eventual salida a bolsa permitiría disponer de una referencia de mercado más clara para valorar las acciones de Ripple en manos del fondo, aunque por ahora no se sabe si ese proceso se producirá ni cuándo.
C1 Fund ya registró una ganancia relevante con esta inversión. Ripple recompró anteriormente parte de sus propias acciones, una operación que, según el comunicado, generó para el fondo una rentabilidad de alrededor del 150% en algo más de cuatro meses. La participación que conserva se ha convertido ahora en su mayor inversión individual.











