Binance continúa atendiendo a parte de sus clientes europeos pese a no contar todavía con una licencia bajo el reglamento MiCA. La plataforma retiró el 16 de junio su solicitud de autorización en Grecia, pero está utilizando vías previstas en la normativa para mantener algunas operaciones en la Unión Europea, entre ellas la denominada “solicitud inversa” y la canalización de servicios a través de una entidad radicada en Abu Dabi.
La excepción que permite mantener parte de la actividad
Desde el 1 de julio, las empresas de criptomonedas deben cumplir las reglas de MiCA para ofrecer sus servicios de forma amplia en la Unión Europea. La ausencia de una licencia, sin embargo, no obliga automáticamente a cerrar todas las cuentas de clientes europeos, según la interpretación de asesores y fuentes conocedoras de la situación.
La llamada “solicitud inversa” permite que un cliente contacte con una empresa por iniciativa propia, sin que esta haya promocionado activamente sus servicios. Binance interpreta que esta excepción puede aplicarse, en determinadas circunstancias, a usuarios europeos e incluso permitir la incorporación de nuevos clientes.
“El hecho de que no hayan obtenido una licencia no significa necesariamente que tengan que cerrar todas las cuentas de clientes europeos”, señala Nina-Luisa Siedler, asesora en MiCA.
Además, fuentes conocedoras del asunto indican que parte de la operativa de usuarios de la Unión Europea se canaliza mediante una entidad de Binance en Abu Dabi, que está sujeta a un marco regulatorio diferente. La compañía sostiene que cumple la normativa en todos los países en los que opera y afirma que sigue trabajando para conseguir una licencia MiCA. Su objetivo declarado es permanecer en Europa de forma regulada.
Los supervisores siguen de cerca los movimientos de Binance
La estrategia del mayor exchange de criptomonedas del mundo está bajo la atención de los supervisores europeos. Según fuentes conocedoras del asunto, la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) ha pedido recientemente a Binance que confirme que está reduciendo sus operaciones en Europa de manera adecuada.
La situación contrasta con los mensajes que la plataforma había trasladado anteriormente sobre su retirada de la Unión Europea. En Francia, España, Italia, Polonia, Suecia y Lituania, países en los que Binance contaba con entidades locales, algunos clientes recibieron varios correos en los que se les instaba a abandonar la plataforma. Muchos solo pudieron retirar sus fondos y perdieron el acceso a la negociación activa. Posteriormente, algunos usuarios recuperaron ese acceso mediante la excepción aplicable a quienes actúan por iniciativa propia.
Binance había intentado obtener la licencia MiCA en Grecia, pero retiró la solicitud antes de que el supervisor del país emitiera una decisión. Fuentes conocedoras del asunto sostienen que Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, intervino entre bastidores para frenar la concesión. El BCE declinó hacer comentarios sobre esta afirmación.
La plataforma mantiene su peso en el mercado
La falta de autorización europea no ha alterado por ahora la posición global de Binance. Según datos de la firma de análisis Kaiko, a finales de agosto concentraba más del 45% del volumen mundial de negociación al contado.
En el mercado europeo, su cuota en la negociación liquidada directamente en euros se situaba entre el 3% y el 4% a finales de agosto, un nivel apenas diferente del registrado antes del 1 de julio. La plataforma mantiene así una presencia relevante mientras busca una nueva vía para solicitar la licencia MiCA en otro Estado miembro, aunque todavía no ha precisado en qué país presentará esa petición.











