John Ternus afrontará su primera gran prueba como consejero delegado de Apple con un lanzamiento inédito para la compañía: un iPhone plegable cuyo precio podría situarse en 2.000 dólares o más. Apple presentará el miércoles su nueva gama de teléfonos, en una cita que pondrá a prueba tanto la capacidad del nuevo máximo ejecutivo como la disposición de los consumidores a pagar más por el dispositivo.
Un estreno con dos cambios históricos
El eventual lanzamiento marcaría dos hitos para Apple. La empresa nunca ha comercializado un iPhone con pantalla plegable y tampoco había situado hasta ahora el precio de uno de sus teléfonos por encima de los 2.000 dólares.
El modelo plegable sería el principal foco de atención, pero el movimiento podría ir más allá de ese dispositivo. Los analistas prevén que Apple eleve los precios de toda la gama de iPhone. La compañía está soportando una presión creciente por el encarecimiento de su cadena de suministro, especialmente de los chips de memoria.
Una parte de ese aumento de costes está relacionada con la demanda de componentes por parte de los centros de datos, impulsada por el ciclo de inversión en inteligencia artificial. Apple ya ha aplicado subidas de precios en los Mac y los iPad. Ahora, según las previsiones recogidas en la fuente, el iPhone podría convertirse en el siguiente producto afectado.
Para Apple, una subida permitiría proteger sus márgenes. También introduciría un riesgo evidente para el ciclo de renovación: cuanto más caro sea el teléfono, mayor será la exigencia sobre los consumidores que deben decidir si sustituyen su dispositivo.
Los plegables aún son un mercado minoritario
Apple entraría en una categoría que lleva años disponible, pero que todavía no ha conseguido convertirse en un mercado masivo. Samsung y Huawei presentaron sus primeros smartphones plegables en 2019. Pese a la expansión del segmento, estos dispositivos representan aproximadamente el 2% del mercado mundial de smartphones.
El crecimiento continúa, aunque se ha moderado. Las primeras generaciones arrastraron problemas técnicos, sobre todo relacionados con pantallas que podían abombarse o mostrar arrugas. Esa evolución ayuda a explicar la espera de Apple, una compañía que suele observar cómo maduran las tecnologías antes de incorporarlas a sus productos.
Antiguos ingenieros de Apple citados en la información consideran que las pantallas plegables son ahora más resistentes, presentan menos pliegues visibles y resultan más baratas de fabricar. Esas mejoras permitirían a la empresa entrar en el segmento con un producto más depurado que los primeros modelos de sus rivales.
La búsqueda de un nuevo ciclo para el iPhone
El lanzamiento llega en un momento en el que el iPhone convencional se enfrenta a un problema de madurez. La demanda está más saturada y muchos usuarios prolongan durante más tiempo la vida útil de sus teléfonos. En ese contexto, Apple no puede confiar indefinidamente en el mismo formato mientras eleva los precios.
El diseño plegable ofrecería una vía para reactivar el interés. Edison Lee, analista de Jefferies, considera que el lanzamiento podría abrir un ciclo de entre tres y cinco años basado en nuevos productos destinados a estimular de nuevo la demanda de los consumidores.
Las previsiones de IDC apuntan en la misma dirección: los plegables serían en 2026 el único segmento con crecimiento dentro del mercado de smartphones. La firma estima además que Apple podría alcanzar una cuota de hasta el 40% de ese mercado en 2027.
La presentación del miércoles servirá, por tanto, para medir dos apuestas al mismo tiempo: la capacidad de Ternus para inaugurar su etapa al frente de Apple y la respuesta del mercado a un iPhone que combinaría un formato nuevo con un precio hasta ahora inédito para la compañía.











